El turismo internacional se consolida como uno de los principales motores de crecimiento para las empresas en España. Según el ‘Amex European Business Barometer’, el 76% de las compañías prevé que el gasto de los visitantes extranjeros tendrá un impacto positivo en su negocio durante los próximos 12 meses.
Este contexto está impulsando cambios en la estrategia empresarial, especialmente en sectores vinculados al turismo y al consumo. Las empresas están reforzando su capacidad para atender a una clientela cada vez más global, adaptando tanto su oferta como sus canales de relación con el cliente.
Uno de los ámbitos clave de esta transformación es la experiencia de pago. El 82% de las empresas españolas afirma que influye directamente en la conversión, lo que ha llevado a ampliar la aceptación de métodos de pago internacionales y a optimizar procesos para facilitar las transacciones de turistas. Esta adaptación resulta especialmente relevante en destinos turísticos, donde la diversidad de preferencias de pago es mayor.
Además, cerca del 30% de las compañías planea invertir de forma activa en la captación de clientes internacionales, reforzando el papel del turismo como eje estratégico del crecimiento empresarial en España.
En paralelo, la digitalización continúa avanzando como respuesta a estas nuevas demandas. En el último año, el 47% de las empresas ha implementado soluciones de inteligencia artificial generativa, con mayor penetración en grandes compañías que en pymes. Estas herramientas se están integrando, entre otros ámbitos, en la personalización de la experiencia del cliente y en la mejora de la atención a visitantes internacionales.
No obstante, este proceso de adaptación también plantea retos, como la prevención del fraude en los sistemas de pago y la necesidad de equilibrar la inversión tecnológica entre empresas de distinto tamaño. En este escenario, el turismo internacional no solo impulsa la actividad económica, sino que actúa como catalizador de la transformación empresarial.

