Forbes Travel

El Mundial no despega en EE.UU.: los hoteles hablan de un impacto mínimo hasta ahora

La FIFA presentó el Mundial como un gigantesco motor económico para Estados Unidos. Sin embargo, a cinco semanas del inicio del torneo, la industria hotelera asegura que las reservas anticipadas en algunas ciudades anfitrionas están al nivel —o incluso por debajo— de cualquier verano normal.

La señalización del Mundial en el Aeropuerto Internacional de Kansas City da la bienvenida a los aficionados al Medio Oeste. (Foto de Jamie Squire/Getty Images)

Datos clave

Casi el 80% de los hoteleros estadounidenses en las 11 ciudades anfitrionas del Mundial aseguran que las reservas están por debajo de las previsiones iniciales, y algunos incluso describen el torneo como un “no evento”, según una encuesta de la American Hotel & Lodging Association (AHLA) publicada este lunes.

Solo una cuarta parte de los encuestados por la AHLA afirma estar viendo un “incremento significativo” de la demanda, principalmente en mercados con una fuerte base turística o donde se alojarán selecciones nacionales.

Las áreas metropolitanas de EE.UU. que albergarán partidos del Mundial “generarán cierto crecimiento del PIB este verano”, especialmente en los sectores de ocio y hostelería, pero ese impacto “no será material” sobre el empleo general ni sobre el crecimiento económico del año, según un informe publicado la semana pasada por Oxford Economics.

La industria hotelera rebaja sus expectativas sobre el Mundial

Aunque se espera que Estados Unidos obtenga beneficios económicos por albergar el Mundial, todo apunta a que la demanda del torneo quedará muy lejos de los “104 Super Bowls” que prometió el año pasado el presidente de la FIFA, Gianni Infantino.

“No era cierto cuando se dijo y no se va a hacer realidad ahora”, aseguró a Forbes Jan Freitag, director nacional de análisis del mercado hotelero en CoStar, una firma especializada en métricas del sector. Un análisis de la FIFA proyectó que el Mundial generaría 30.500 millones de dólares en actividad económica, pero esa previsión se basaba en la idea de que millones de turistas internacionales viajarían al torneo.

El año pasado, la FIFA indicó a los responsables turísticos de las ciudades anfitrionas que esperaran un reparto del 50% entre visitantes nacionales e internacionales. Sin embargo, cerca de siete de cada diez participantes en la encuesta de la AHLA afirmaron que las barreras de visados y las preocupaciones geopolíticas están frenando de forma significativa la demanda internacional.

“La falta de viajeros internacionales va a perjudicar claramente el impacto económico global”, señaló Freitag. Además, el tamaño de este Mundial —repartido entre 16 ciudades anfitrionas en tres países distintos— plantea importantes desafíos logísticos para los aficionados internacionales.

“Una diferencia clave es que este torneo es mucho más grande que otros Mundiales”, explicó Alan Fyall, decano asociado del Rosen College of Hospitality Management de la University of Central Florida, en declaraciones a Forbes. “Está más disperso, es más caro y viajar resulta más complicado”.

¿Qué ciudades anfitrionas del Mundial consideran el torneo un “no evento” para los hoteles?

Entre el 85% y el 90% de los hoteleros en Kansas City aseguran que las reservas están por debajo de las de un junio o julio habituales sin grandes eventos. En cuatro ciudades anfitrionas —Boston, Philadelphia, San Francisco y Seattle— cerca del 80% de los hoteleros afirma que las reservas están por debajo de un verano normal, y muchos describen el torneo como un auténtico “no evento”.

En Los Angeles, entre el 65% y el 70% de los encuestados por la AHLA reportan reservas inferiores a las expectativas, en muchos casos similares o incluso por debajo de las de un verano convencional. Del mismo modo, aproximadamente dos tercios de los hoteles de New York City afirman que las reservas están siendo más flojas de lo esperado y se mantienen dentro de una demanda veraniega normal, pero no excepcional.

¿Qué ciudades anfitrionas del Mundial sí están viendo un aumento en las reservas hoteleras?

En Miami, más de la mitad de los encuestados (55%) asegura que las reservas están por encima de las expectativas y también superan los niveles habituales del verano. En Atlanta, la mitad de los hoteles (50%) afirma que las reservas están en línea o por encima de las previsiones, además de superar las cifras típicas de junio o julio.

En las dos ciudades anfitrionas de Texas —Dallas y Houston— cerca del 70% de los encuestados señala que las reservas están por debajo de las expectativas generadas por el Mundial, aunque siguen situándose, en términos generales, en línea con un junio o julio normales. Según el informe de la AHLA, esto refleja un “incremento adicional limitado” derivado del torneo.

Esperanza de una llegada de aficionados de última hora

Para los partidos de junio, la ventana de reservas para los aficionados internacionales se está cerrando. “Si un equipo tiene una afición que necesita visado, el tiempo ya se está acabando o directamente ya ha pasado”, explicó Freitag a Forbes. “Si los aficionados de un país no pueden conseguir visados, entonces dependes de los estadounidenses que siguen a esa selección o de personas que ya viven en el país”.

Aun así, todavía existe la esperanza de que las fases finales del torneo generen una fuerte demanda hotelera por parte de viajeros internacionales “si pueden permitirse una entrada”, señaló Freitag. “Creo que los precios en el mercado secundario son… digamos que bastante elevados”.

Fyall aseguró a Forbes que espera un aumento de la demanda hotelera en julio, una vez superadas las primeras rondas del torneo. “Si una selección está jugando bien y los aficionados empiezan a pensar que ‘este puede ser nuestro año’, entonces mucha gente va a querer estar allí”, afirmó. “El torneo realmente no se calienta hasta finales de junio. Ahí es donde podríamos empezar a ver un repunte”.

¿Y si esos aficionados internacionales finalmente no llegan? “Los estadios estarán bastante llenos, principalmente de estadounidenses. Algunos estarán completamente abarrotados”, dijo Fyall. “Se verá muy bien en televisión, pero no será una bonanza turística”.

Artículos relacionados