Baleares da un paso más en su estrategia para consolidarse como hub del turismo de alta gama con la apertura del nuevo Parador de Ibiza, un proyecto que combina rehabilitación patrimonial, inversión pública y posicionamiento internacional del destino.
El establecimiento será inaugurado oficialmente hoy 23 de febrero y abrirá al público el 10 de marzo, tras culminar un largo proceso de recuperación iniciado en 2008. La inversión total asciende a 47 millones de euros, sumando las aportaciones de Turespaña, Paradores y las actuaciones financiadas con Fondos del Plan de Recuperación.
Presentado en el marco de la Feria Internacional de Turismo (FITUR) 2026, el proyecto simboliza tanto la culminación de una intervención compleja en uno de los enclaves más emblemáticos de la isla como un avance en la estrategia institucional orientada a un modelo turístico más sostenible, cultural y operativo durante todo el año.
Un proyecto estratégico para la diversificación turística
El nuevo Parador se ubica en el Castillo y la Almudaina de Dalt Vila, en el casco histórico de Ibiza, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Su localización, en lo más alto de la ciudad amurallada, ofrece vistas panorámicas sobre el puerto y refuerza la dimensión cultural de la oferta turística balear.
La apertura se enmarca en la apuesta del Govern balear por la diversificación del producto y la captación de un visitante de mayor valor añadido, interesado en experiencias vinculadas al patrimonio, la cultura y la autenticidad del territorio. En este sentido, el establecimiento nace con vocación de contribuir a la desestacionalización y a la generación de actividad económica los 365 días del año.
Además, el proyecto supone un impulso para la revitalización del casco histórico de Dalt Vila, favoreciendo la recuperación del tejido comercial y social en una zona que había perdido dinamismo fuera de la temporada alta. El hotel generará alrededor de 60 empleos directos.
Patrimonio y experiencia premium
Distribuido en cinco edificios, el Parador cuenta con 66 habitaciones —41 de ellas destinadas a clientes—, zona wellness, piscina exterior, solárium, restaurante, cafetería, salones y terrazas. El patio de armas, cubierto con una estructura textil ligera e integrado con un pequeño auditorio con vistas al puerto y a la Catedral, permitirá acoger eventos culturales y corporativos en un entorno singular.
Uno de los elementos más destacados del proyecto es la integración de nueve catas arqueológicas en un centro de interpretación dentro del propio establecimiento. Este espacio musealizado, accesible tanto para huéspedes como para visitantes, refuerza la dimensión cultural del hotel y lo posiciona como activo estratégico en la diversificación del turismo balear.
El complejo incorpora también un aparcamiento subterráneo de 40 plazas, ejecutado mediante una intervención de ingeniería que incluye un túnel de 37 metros y un pozo de comunicaciones de 30 metros, mejorando la conexión entre la parte alta y baja de la ciudad histórica.
Con esta apertura, la red de Paradores alcanza los 99 establecimientos y logra presencia en todas las comunidades autónomas. Para Baleares, la apertura del Parador de Ibiza va más allá de su dimensión hotelera: se consolida como una pieza clave en la estrategia de posicionamiento internacional del archipiélago como destino cultural y de alta gama, alineado con los objetivos de sostenibilidad y calidad impulsados desde el ámbito autonómico.
