Albania vive hoy un momento decisivo en su trayectoria turística. En apenas una década, el país de almas mediterránea y balcánica ha pasado de ser un destino prácticamente desconocido a convertirse en uno de los mercados de mayor crecimiento proporcional de Europa, con cifras récord que han superado los 12 millones de visitantes internacionales en 2025 y previsiones de continuidad en 2026. Si antes de la pandemia recibía en torno a 6,4 millones de turistas y el sector representaba algo más del 20% del PIB, hoy su aportación se sitúa en torno al 25-26%, impulsada por la mejora de la conectividad aérea, el aumento de rutas con capitales europeas y la expansión de la planta hotelera y del alojamiento alternativo.
El país ha sabido capitalizar una combinación de factores: la Riviera albanesa con sus playas vírgenes, enclaves patrimoniales como el Parque Nacional de Butrinto, ciudades históricas como Berat y el dinamismo urbano de Tirana, junto a precios competitivos y una autenticidad mediterránea todavía poco explotada. Este auge ha despertado el interés de grandes operadores internacionales: la española Meliá Hotels International impulsa varios proyectos, entre ellos el futuro Gran Meliá Tirana, mientras grupos como Accor desarrollan nuevas propuestas de lujo en la costa, elevando progresivamente el posicionamiento del destino.
El Gobierno ha situado el turismo en el centro de su estrategia de desarrollo, con el objetivo de combinar crecimiento económico y sostenibilidad territorial. En este contexto, Albania está trabajando en nuevas iniciativas para fortalecer su presencia en el mercado ibérico y atraer inversión hotelera española a través de colaboraciones con instituciones y empresas españolas como la firma LeadPro Advisors, para analizar posibles mecanismos de promoción y representación institucional tanto en España como en Portugal.
Bajo la gestión del ministro de Turismo, Cultura y Deportes, Blendi Gonxhja, el país busca consolidar estándares de calidad, ordenar el desarrollo costero y preservar su capital natural. Albania ha dejado atrás la fase de destino emergente y avanza hacia una etapa de mayor madurez, visibilidad y reconocimiento en el panorama turístico europeo. Durante la pasada edición de FITUR, l ministro conversó con Forbes Travel para compartir la estrategia turística de su país.
Albania ha crecido muy rápidamente como destino turístico. ¿Cómo interpreta este momento?
Vivimos este momento tanto como una oportunidad como una responsabilidad. Albania ha captado la atención internacional con gran rapidez, lo que confirma la solidez de nuestros activos y el creciente interés por el país como puerta de entrada a los Balcanes.
Sin embargo, el crecimiento acelerado también exige tener muy claro el rumbo. Nuestra prioridad ya no es simplemente aumentar las cifras, sino mejorar la calidad: mejores servicios, estancias más largas y un turismo distribuido de forma más equilibrada entre regiones y a lo largo del año. Esto es esencial para que el turismo siga siendo sostenible y beneficioso para las comunidades locales.
Dado que Albania aún se encuentra en una fase temprana de desarrollo turístico, tenemos la oportunidad de orientar este crecimiento con cuidado. Nuestro papel como Gobierno es garantizar que el desarrollo turístico proteja el patrimonio natural y cultural, al tiempo que genera empleo estable y valor económico a largo plazo.
¿Por qué Albania resulta especialmente atractiva para la inversión turística en este momento?
Albania es atractiva para los inversores porque la demanda está creciendo. Los inversores acceden a un destino que gana visibilidad internacional, pero que aún ofrece margen para desarrollar proyectos de alta calidad y bien planificados.
Hemos invertido de forma significativa en conectividad e infraestructuras, reduciendo muchas de las barreras prácticas a la inversión. Al mismo tiempo, estamos mejorando los procesos de planificación y la claridad regulatoria, para que los inversores puedan tomar decisiones con una visión de largo plazo.
De manera muy consciente, estamos promoviendo inversiones que eleven los estándares. Albania se está posicionando como la puerta de entrada a los Balcanes para los viajeros internacionales, y queremos proyectos alineados con ese papel: iniciativas centradas en la calidad, la sostenibilidad y el impacto duradero, no en el volumen a corto plazo.
Varias grandes marcas hoteleras internacionales ya operan en Albania. ¿Qué representa esto para el país?
La llegada de grandes marcas hoteleras internacionales es una de las señales más claras del cambio en la percepción de Albania. Importantes grupos internacionales como Meliá Hotels International, junto con Hilton, Hyatt, Marriott, Maritim, Radisson y Accor, invierten en nuestro país con una visión de largo recorrido. Su decisión refleja una creciente confianza en la estabilidad del país, su conectividad, su fuerza laboral y la demanda futura.
El papel de Meliá ha sido especialmente relevante. Como uno de los primeros grandes grupos internacionales en establecer una presencia sólida en Albania, ayudó a demostrar que el país podía acoger con éxito una hotelería de alto nivel, alineada con los estándares y expectativas de los viajeros internacionales más exigentes. Esto fue clave para atraer un mayor interés internacional.
En un plano más amplio, la llegada de estas marcas indica un cambio en el posicionamiento internacional de Albania. El país deja de percibirse como un destino de nicho o emergente para integrarse progresivamente en el mapa turístico mediterráneo. Más allá de la visibilidad, el impacto es estructural: las marcas globales elevan los estándares de servicio, formación y sostenibilidad, impulsando una transición desde la competencia basada en el precio hacia un modelo centrado en la calidad, la consistencia y el valor a largo plazo.
A medida que el turismo crece, ¿qué cambios prácticos observa en el funcionamiento del sector sobre el terreno?
Uno de los cambios más visibles es la forma en que los visitantes recorren el país. El turismo ya no se concentra exclusivamente en la costa. Cada vez es más habitual que los viajeros combinen destinos costeros con ciudades históricas como Berat y Gjirokastër, así como con zonas montañosas y rurales. Este cambio responde a una mejor accesibilidad y a una oferta turística más diversificada.
También se perciben transformaciones claras a nivel empresarial. Un mayor número de hoteles, restaurantes y operadores turísticos están invirtiendo en formación del personal, calidad del servicio y una mejor organización. Los visitantes internacionales tienen expectativas más altas, y los operadores locales son conscientes de que competir únicamente en precio ya no es sostenible. Esto está dando lugar a operaciones más profesionales y a una mejora general de la experiencia del visitante.
¿Cómo utiliza Albania su patrimonio arqueológico y cultural para promocionarse internacionalmente?
Albania promueve su patrimonio arqueológico y cultural como un elemento central de su identidad turística internacional. En un territorio relativamente compacto, los visitantes pueden descubrir una concentración excepcional de enclaves históricos que reflejan el papel de Albania como cruce de civilizaciones mediterráneas y europeas.
Sitios emblemáticos como Butrinto, Apolonia o el anfiteatro de Durrës ponen de relieve la profundidad de la historia antigua del país, mientras que castillos históricos y ciudades Patrimonio de la Humanidad como Berat y Gjirokastër ofrecen experiencias culturales inmersivas, apoyadas en museos y tradiciones vivas.
Al situar el patrimonio en el centro de su promoción turística, Albania se posiciona como un destino cultural de alto valor, fomenta los viajes durante todo el año e invita a los visitantes a descubrir el país como un recorrido a través de la historia, la cultura y la identidad.
¿Cómo está incentivando Albania estancias más largas y una exploración más profunda del país?
Una de las grandes fortalezas de Albania es la diversidad de experiencias que ofrece, con el objetivo claro de consolidar un turismo durante todo el año. Los visitantes pueden combinar fácilmente la costa con ciudades históricas, paisajes rurales y zonas montañosas como los Alpes Albaneses, superando el modelo de estancias cortas y de un solo destino.
Destinos como Valbona y Theth, en el norte, junto con ciudades históricas como Berat, Kruja y Gjirokastër, están ganando peso en los itinerarios de viaje. Estos lugares ofrecen experiencias diferenciadas —naturaleza, senderismo, pueblos tradicionales y patrimonio cultural— que invitan de forma natural a prolongar la estancia.
La mayoría de los destinos se encuentran a pocas horas del Aeropuerto Internacional de Tirana, lo que facilita un viaje cómodo y multidestino. De este modo, los visitantes pueden combinar mar, cultura y naturaleza en un solo viaje, aumentando la duración de la estancia y disfrutando de una experiencia turística más rica y equilibrada.
¿Cómo protege Albania su identidad al tiempo que acoge inversión internacional?
La protección de la identidad albanesa se aborda como una prioridad práctica, no como un concepto abstracto. La arquitectura, las tradiciones, la gastronomía y la vida cotidiana de las comunidades son algunos de los activos turísticos más valiosos del país, y el desarrollo se orienta cada vez más a reforzarlos en lugar de sustituirlos.
En distintas regiones, estructuras históricas están siendo preservadas y adaptadas a usos contemporáneos respetando la escala local, los materiales y los estilos de vida. Edificios tradicionales se rehabilitan para acoger visitantes sin perder su integración en el entorno urbano o rural, permitiendo que la actividad turística conviva con la vida diaria de las comunidades. Este enfoque favorece la propiedad local, sostiene la artesanía tradicional y preserva el carácter de los asentamientos históricos.
Estas experiencias demuestran que la inversión y el conocimiento internacional pueden generar valor duradero cuando se alinean con el contexto y la identidad local. Cuando el desarrollo respeta el patrimonio, la escala y el tejido social, la autenticidad se convierte en una ventaja competitiva, asegurando que el crecimiento turístico refuerce la identidad local y genere retornos económicos sostenibles.
¿Cómo refuerzan la gastronomía y la oferta turística diversificada de Albania su posicionamiento como destino durante todo el año?
La gastronomía albanesa está profundamente arraigada en sus regiones y paisajes, lo que la convierte en uno de los activos turísticos más sólidos y auténticos del país. Las zonas costeras destacan por su pescado fresco y sabores mediterráneos; las regiones rurales y montañosas conservan una rica tradición de productos de proximidad; y las ciudades históricas combinan herencia culinaria con productos locales como el aceite de oliva, el vino, los lácteos y los productos de temporada. Esta diversidad regional permite al visitante vivir la cocina como parte integral del destino, y no solo como un servicio complementario.
Paralelamente, Albania ofrece un gran potencial en múltiples segmentos turísticos. La costa impulsa el turismo de sol y náutico; las zonas montañosas favorecen el senderismo, la naturaleza y el turismo de aventura; y eventos deportivos internacionales —como carreras ciclistas, maratones o competiciones internacionales— posicionan al país como un destino emergente de turismo deportivo. El turismo de bienestar, las experiencias termales y el segmento MICE completan una oferta diversificada que permite atraer visitantes durante todo el año y consolidar a Albania como un destino integral y multitemporada.
Su trayectoria abarca la política nacional, la gestión urbana y el cargo de ministro de Economía. ¿Cómo influye esta experiencia en su enfoque como ministro de Turismo?
El desarrollo turístico actual exige una visión coordinada y de largo plazo. En mi etapa como ministro de Economía, Cultura e Innovación, el foco ha estado en crear un marco estable para la inversión, fomentar la innovación y garantizar que el crecimiento turístico contribuya al desarrollo económico y cultural del país. Políticas claras y reglas coherentes son esenciales para atraer inversión de calidad y avanzar hacia un turismo de mayor valor añadido.
Mi experiencia como vicealcalde de Tirana y como director general de Transporte por Carretera ha puesto de manifiesto hasta qué punto el turismo está ligado al funcionamiento cotidiano de las ciudades y los sistemas de transporte. La planificación urbana, la movilidad, los espacios públicos y el acceso a los enclaves culturales influyen directamente en la experiencia del visitante y en la sostenibilidad de los destinos.
A medida que Albania avanza desde una fase de rápida expansión hacia una etapa de consolidación, estas perspectivas adquieren aún mayor relevancia. El turismo debe planificarse y regularse como parte de políticas de desarrollo más amplias, de modo que el crecimiento mejore la calidad de vida de los residentes y, al mismo tiempo, ofrezca a los visitantes una experiencia auténtica y de alta calidad.
