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El lujo de la primera nevada: El Lodge y Maribel, dos formas de vivir Sierra Nevada

Comodidad absoluta, ambiente cuidado y la sensación de estar en un lugar pensado para disfrutar: El Lodge Ski & Spa y Maribel Ski & Après Ski proponen una forma muy personal —y sofisticada— de vivir la temporada de esquí.

Lodge Royal Suite

Nada anuncia mejor el comienzo del invierno que la primera gran nevada del año. Ese momento casi ceremonial en el que la montaña cambia de ritmo y todo invita a detenerse, abrigarse y volver a disfrutar del placer blanco. En Sierra Nevada, hay dos refugios que entienden ese ritual como pocos: El Lodge Ski & Spa y Maribel Ski & Après Ski, hoteles hermanos que proponen una forma muy personal —y sofisticada— de vivir la temporada de esquí.

Ubicados literalmente a pie de pista, en la zona alta de la estación, ambos hoteles reabren sus puertas cada diciembre para recibir a quienes buscan algo más que esquiar: comodidad absoluta, ambiente cuidado y la sensación de estar en un lugar pensado para disfrutar.

Donde empieza la montaña

Para cualquier amante del esquí, poder salir del hotel directamente a la nieve es un lujo incuestionable. Aquí todo está pensado para que tu experiencia fluya con la mayor comodidad. Tras un desayuno generoso —imprescindible antes de una mañana de adrenalina—, nos acercamos a la tienda de alquiler integrada en el hotel; ¿Guantes de manopla o calefactados? ¿Nivel intermedio o experto? ¿quiere que le afilemos los cantos? Todo está previsto para que la jornada de esquí vaya sobre ruedas.

El Lodge mantiene intacta su esencia de chalet alpino contemporáneo: madera finlandesa, cuero, pieles, guiños vintage y una atmósfera cálida que invita a recogerse. Sus 21 habitaciones y suites funcionan como un refugio elegante, casi íntimo. Para quienes buscan aún más privacidad, La Cabaña, una casa alpina independiente de tres dormitorios, se ha convertido en uno de los secretos mejor guardados de Sierra Nevada.

Lodge Royal Suite

Maribel, por su parte, ofrece una energía distinta. Sus 29 habitaciones y suites —incluida la Penthouse Suite— conservan una estética alpina con acentos retro y un pulso social que convierte al hotel en punto de encuentro natural al final del día. Aquí el esquí convive con un ambiente distendido que invita a disfrutar la vida social.

Maribel Sierra Nevada. DANI BARBARÁN

El arte del après-ski

Después de una jornada intensa en pistas, llega uno de los grandes placeres de la montaña: el descanso consciente. Los spas de El Lodge y Maribel son el contrapunto perfecto al esfuerzo físico. Masajes de alto nivel, los mejores aceites esenciales sostenibles y rituales específicos —desde tratamientos deportivos hasta experiencias de inducción al sueño— convierten el bienestar en parte esencial del viaje. No dejen de probar el masaje con sal del Himalaya; altamente recomendable.

Hay una experiencia que resulta difícil olvidar: sumergirse en la piscina exterior climatizada, sentir el contraste de temperaturas y contemplar el paisaje mientras comienzan a caer los copos. Ver nevar desde el agua caliente, rodeado de silencio y montaña, es uno de esos pequeños lujos que definen el espíritu del lugar.

Gastronomía con ritmo propio

Al mediodía, el Sun Deck de El Lodge se convierte en uno de los epicentros de la estación: una de las mayores terrazas de Sierra Nevada, vistas abiertas, cocina fresca y sesiones de DJ que marcan el tono del après-ski.

Por la tarde, el Lounge invita a bajar el ritmo: sofás Chesterfield junto a la chimenea, partidas improvisadas de billar o backgammon, cócteles calientes y una atmósfera que invita a quedarse.

Por la noche, cada hotel define su personalidad: El Grill, en El Lodge, apuesta por una cocina elegante y reconfortante, con recetas tradicionales, piezas de caza o fondue, acompañadas por una cuidada selección de vinos supervisada por el sommelier del Marbella Club.

Maribel’s, en cambio, cambia completamente de registro: clásicos de temporada, coctelería de autor y DJs que alargan la noche hasta bien entrada la madrugada.

Más allá del esquí

Aunque la nieve es protagonista, la experiencia no se limita a las pistas. Excursiones guiadas, rutas a caballo, visitas privadas a la Alhambra, experiencias astronómicas o recorridos en 4×4 por el Geoparque de Granada amplían el horizonte para quienes buscan variar.

Además, el concepto Sea & Sierra permite combinar en un mismo viaje la nieve de Sierra Nevada con el Mediterráneo del Marbella Club, demostrando que el lujo contemporáneo también puede ser flexible y sorprendente.

El Lodge y Maribel son dos refugios, dos energías y una misma forma de entender la montaña desde el confort, el diseño y el placer bien entendido. Un lugar donde la primera nevada no es solo el inicio de la temporada, sino una invitación a vivir el invierno con otro ritmo.