En Graz, la segunda ciudad de Austria y Patrimonio Mundial de la UNESCO, el invierno adquiere un aire de cuento. Las fachadas históricas se iluminan, las plazas se llenan de puestos navideños y el aroma de la canela, las almendras garrapiñadas y el vino caliente acompaña los paseos por el casco antiguo. Durante el Adviento, la arquitectura, las tradiciones y la luz componen una estampa navideña que invita a descubrir la ciudad desde otra perspectiva.
Del 20 de noviembre al 24 de diciembre de 2026, el centro histórico reúne 16 mercados navideños, cada uno con su propio carácter y a poca distancia de los demás. El mercado tradicional de la Plaza Principal convive con el Altgrazer Christkindlmarkt, el Winter Wonderlend de Mariahilferplatz y el mercado de Karmeliterplatz. En el Schlossberg, el de Aufsteirern ofrece otra perspectiva del conjunto histórico. Entre artesanía, especialidades regionales y decoraciones festivas, cada mercado aporta un matiz diferente a una celebración que se extiende por las plazas y calles del centro.

casi 35 toneladas de hielo frente a la fachada renacentista del Landhaushof. Graz Tourismus, Foto: Harry Schiffer.
Más allá de los puestos, algunas de las escenas más singulares del Adviento se encuentran en el patrimonio arquitectónico de la ciudad. En el patio renacentista del Landhaushof, el artista finlandés Kimmo Frosti y su equipo esculpen casi 35 toneladas de hielo para crear la célebre Eiskrippe, un belén monumental y efímero. Al caer la noche, la fachada del Ayuntamiento se transforma en un calendario de Adviento iluminado, con proyecciones que convierten el edificio histórico en uno de los grandes protagonistas de la temporada.
Las tradiciones también tienen su espacio. La ruta de los belenes de Stempfergasse invita a descubrir distintas representaciones del nacimiento de Jesús, mientras que la Oficina de Villancicos acerca la música navideña tradicional con repertorio y letras personalizadas. Para quienes buscan una actividad más dinámica, la Grazer Winterwelt cuenta con una pista de hielo urbana de unos 3.000 metros cuadrados, abierta desde mediados de noviembre hasta finales de enero. El histórico tranvía navideño completa una propuesta que combina cultura, música y actividades para distintas generaciones.

noche en un calendario de Adviento iluminado. Österreich Werbung, Foto: Harald Eisenberger.
La singularidad de esta celebración está en cómo reúne cultura, tradición y belleza en un mismo recorrido. El patrimonio arquitectónico convive con mercados de identidad propia, propuestas artísticas y costumbres que conservan el carácter local de la Navidad austriaca. Para quienes buscan una escapada que vaya más allá de las imágenes de postal, la capital estiria ofrece una forma de acercarse al invierno a través de su historia, su ambiente y sus tradiciones.
Cuando el año se prepara para despedirse, la celebración continúa con un espectáculo de Nochevieja frente al Ayuntamiento. El agua alcanza los 42 metros de altura, mientras el fuego, los láseres y la luz se combinan en una puesta en escena que transforma el entorno histórico. Es un broche festivo para quienes prolongan su estancia más allá del Adviento y desean recibir el nuevo año en la ciudad.
Con sus mercados, su belén de hielo y sus edificios iluminados, Graz ofrece distintas formas de vivir la Navidad austriaca. Una escapada en la que el patrimonio y las costumbres locales comparten protagonismo y en la que los detalles –desde una pieza artesanal hasta una plaza bañada en luz– terminan dando forma al recuerdo del viaje.

