Viajar a Andorra es, siempre, una excelente idea, pero en otoño, la bondad de las temperaturas y la eclosión de los tonos otoñales en sus bosques lo hace, todavía, más irresistible. Escoger la base adecuada es clave para disfrutar de los planes que esperan en Andorra: y, a 1.800 metros de altitud, en Soldeu, Lodge Park Hotel & Spa, es ese lugar.
Naturaleza, bienestar, gastronomía, actividades… el hotel permite combinar la experiencia del paisaje exterior con espacios pensados para disfrutar de la montaña también desde el interior. Entre ellos destaca un spa de más de 1.000 m², con piscinas de hidroterapia, sauna, hammam, zona de infrarrojos, bañera de contraste y áreas de relajación. La propuesta cobra especial sentido en esta época del año, cuando una jornada de senderismo o ciclismo puede terminar con una de las actividades de wellness del hotel, con las montañas como marco.

El otoño invita además a recorrer el entorno de Grandvalira a pie o en bicicleta, con rutas hacia lagos de altura y caminos que permiten observar el cambio de color de los bosques. El hotel se encuentra también frente al campo de golf de Soldeu, considerado el más alto de Europa.
El autocuidado también se extiende a la mesa. Kao Soldeu, que reúne algunos de los platos más emblemáticos del chef Josep María Kao, propone cocina china, mientras que Don Giovanni Soldeu, de la mano del chef Andrea Tumbarello, se centra en la gastronomía italiana. A ellos se suma una selección de helados artesanales italianos de Bibì e Bibò elaborados para el hotel.
El paisaje también está presente al final del día en la Champagne Bollinger Terrace, un espacio exterior desde el que contemplar las montañas mientras se sirven champagne, cócteles y aperitivos. Durante la temporada se programan además conciertos en directo y sesiones de DJ.

Las habitaciones y suites, todas exteriores y con vistas a la montaña, prolongan esa relación con el entorno. Sus materiales naturales y diseño contemporáneo acompañan una estancia en la que el paisaje otoñal no es únicamente el escenario, sino uno de los elementos que define la experiencia.
En Soldeu, el otoño ofrece así una alternativa a la imagen invernal más conocida de Andorra: senderos en lugar de pistas, bosques teñidos de color y una montaña que invita a recorrerla a otro ritmo. Lodge Park Hotel & Spa se sitúa en el centro de esa experiencia, como punto de partida y regreso para descubrir el Principado durante los meses previos a la nieve.

