Hora de mujer

Más allá del círculo: las cajas de forma vuelven a marcar tendencia

Se llevan los relojes de forma, es decir, todos aquellos que no son los clásicos redondos. ¿Qué silueta va contigo?

El círculo domina la alta relojería. Es lo común, lo obvio. Pero hay vida más allá. Esos objetos preciados que son los relojes nunca han sido solo una cuestión de mecánica: las distintas formas de sus cajas también entran en la ecuación a la hora de calibrar si una pieza es atractiva, equilibrada y si dialoga con la moda de su tiempo. Los relojes de forma (se llaman así a todos los que no son redondos) son el resultado de una decisión de diseño que condiciona el estilo del reloj, su legibilidad, cómo se adapta a la muñeca y la arquitectura del movimiento.

De la experimentación con las formas han surgido verdaderos emblemas de la relojería a lo largo de la historia, y esa ansia por salirse de lo trillado y por crear una identidad visual distintiva ha regresado, ya sea como reedición de un perfil poco convencional o como resultado del último ataque de creatividad de alguna marca. Esta guía de figuras de cajas relojeras explora ocho siluetas diferentes que podrás encontrar en el mercado. Para quienes se atreven a ir más allá.

Relojes redondos: los más comunes

Ligada a los antiguos relojes de bolsillo, la caja de forma redonda es la más extendida (según Thierry Stern, presidente de la relojera suiza Patek Philippe, un 85% de los relojes vendidos son redondos), seguramente porque las agujas de la esfera se mueven en círculo, y circulares son las ruedas que componen los movimientos que dan vida a los relojes. Este perfil admite muchos estilos (de buceo, de piloto, de vestir), y es fácil leer la hora en él. De hecho, salirse del redondo exige más ajustes de diseño, y equilibrar visualmente los marcadores horarios y la minutería se vuelve más complejo. La marca líder del mercado, Rolex, solo fabrica hoy ejemplares redondos, como el Oyster Perpetual.

Classics Moneta Moonphase, de Frederique Constant

  • Movimiento: cuarzo; Calibre FC-206; 60 meses de duración de la pila aprox.
  • Funciones: horas, minutos y fases lunares
  • Caja: acero; 37 mm de diámetro y 7,65 mm de grosor; fondo opaco
  • Esfera: negra
  • Correa: piel de becerro; cierre de hebilla
  • Precio: 1.195 €

Relojes cuadrados: muy reconocibles

No son los más comunes, pero haberlos, haylos, y se reconocen al instante. Cartier fijó uno de los grandes arquetipos de reloj cuadrado con el Santos-Dumont, que data de 1904. También están el no menos emblemático Monaco de TAG Heuer (el primer cronógrafo automático en una caja cuadrada estanca) y el más asequible Tetra de Nomos Glashütte (en la fotografía inferior). En 2024, fue Patek Philippe la enseña que devolvió al cuadrado a la conversación, con el lanzamiento de Cubitus, la primera colección de la firma en 25 años. Todos ellos proyectan un estilo vanguardista, y sus bordes les confieren mayor presencia en la muñeca que los relojes redondos de igual anchura. Son atractivos para quienes disfrutan de las líneas gráficas y del impacto visual.

Tetra Ref. 476, de Nomos Glashütte

Tetra Ref. 476, de Nomos Glashütte

  • Movimiento: mecánico de cuerda manual; Calibre Alpha; 43 h de reserva de marcha aprox.
  • Funciones: horas, minutos y segundos
  • Caja: acero; 29,5 mm de diámetro y 6,5 mm de grosor; fondo de cristal de zafiro
  • Esfera: rosa
  • Correa: ante vegano y terciopelo gris
  • Precio: 2.180 €

Relojes rectangulares: herencia ‘art déco’

Delgadas y elegantes, las cajas rectangulares priorizan la longitud sobre la anchura, evocando a menudo el glamur de principios del siglo XX. Están ligadas históricamente al movimiento art déco, como el Tank que creó Louis Cartier en 1917, el Reverso de Jaeger-LeCoultre de 1931, cuya forma le permitía ser reversible, y el más reciente Dolce Vita de Longines, de 1997. Las formas rectangulares transmiten sofisticación y suelen elegirse para relojes de vestir, pero hay que exigirles que no sean demasiado largos ni demasiado gruesos. Un tamaño ideal es el del nuevo SRV de Tissot, que nació el año pasado:

SRV, de Tissot

  • Movimiento: cuarzo
  • Funciones: horas, minutos y segundos
  • Caja: acero; 30 x 21,8 mm y 7,25 mm de grosor; fondo opaco
  • Esfera: roja
  • Correa: piel de vacuno intercambiable
  • Precio: 375 €

Relojes ovalados: la femineidad

El Reina de Nápoles de Breguet, de 1812, está considerado como el primer reloj de pulsera de la historia. Y, si era como los Reina de Nápoles del catálogo actual de la marca, su forma era oblonga. Otras enseñas clásicas han utilizado esta silueta que suele aparecer cuando se busca suavidad, femineidad, sensualidad de líneas y una presencia más orgánica en la muñeca. El Baignoire de Cartier, un modelo de 1912 relanzado en 2023 con brazalete, se convirtió en uno de los relojes más populares de ese año. Y es ovalado.

Breguet Reine de Naples Phase de Lune 9935

Reine de Naples Phase de Lune 9935, de Breguet

  • Movimiento: automático; Calibre 537L2; 45 h de reserva de marcha aprox.
  • Funciones: horas, minutos, segundos y fases lunares
  • Caja: oro Breguet; 36,5 x 28,45 mm y 10,3 mm de grosor; engaste de 109 diamantes en el bisel y el reborde; engaste de 52 diamantes de talla brillante en engaste nieve en el cierre central redondo a las 6 h; engaste de 1 diamante de talla briolette en la corona; fondo de cristal de zafiro
  • Esfera: venturina azul y barniz lacado azul; nácar natural blanco; engaste de 6 diamantes de talla pera en los índices; engaste de 1 diamante de talla pera a las 12 h
  • Correa: piel de cocodrilo; cierre desplegable de tres hojas y hebilla de oro Breguet
  • Precio: 66.200 €

Relojes con forma de tonel: la identidad de una marca

También llamadas tonneau (barril en francés), estas cajas que existen desde principios del siglo XX (Cartier crea su Tonneau en 1906) y que son más audaces que las rectangulares se curvan suavemente hacia afuera en los laterales y abrazan la muñeca. Su trazo, misterioso y menos rotundo que el del cuadrado, está presente en el Cintrée Curvex de Franck Muller y, sobre todo, en el catálogo de Richard Mille, que desde el principio adoptó el tonel como forma preferida para sus relojes altamente técnicos, por lo que los domina como nadie.

RM 75-01, de Richard Mille

  • Edición limitada a 10 unidades
  • Movimiento: tourbillon volante de cuerda manual; Calibre RM75-01; 65 h de reserva de marcha aprox.
  • Funciones: horas y minutos
  • Caja: zafiro azul; 32,9 x 46,75 mm y 14,35 mm de grosor; corona engastada con diamantes; fondo de cristal de zafiro
  • Esfera: esqueletada
  • Correa: caucho
  • Precio: 1,83 millones de francos suizos + IVA

Relojes con forma de cojín: geometría suavizada

Esta silueta que suaviza los bordes cuadrados, por lo que no resulta tan agresiva como la del cuadrado, puede enmarcar esferas redondas o de tipo cojín. Evoca desde la herencia militar de los relojes Panerai a la americana del Historiques American 1921 de Vacheron Constantin. La independiente Laurent Ferrier también ha explotado el cojín en sus líneas Square y Sport, y ha sido la forma elegida por Hermès para su colección H08.

Hermès H08, de Hermès

  • Movimiento: automático; Calibre H1837; 50 h de reserva de marcha aprox.
  • Funciones: horas, minutos, segundos y fecha
  • Caja: composite de fibra de vidrio; bisel en cerámica negra; 42 mm de diámetro y 7,65 mm de grosor; fondo opaco; hermeticidad: 100 metros
  • Esfera: azul; números y agujas con material luminiscente
  • Correa: caucho; hebilla desplegable en titanio con tratamiento DLC

Relojes octogonales: unos pocos elegidos

Las cajas octogonales son iconos modernos, especialmente al combinarse con brazaletes integrados, como demuestran el Royal Oak de Audemars Piguet, de 1972, con una caja con bisel octogonal con ocho tornillos, y el Nautilus de Patek Philippe de 1976, inspirado en los ojos de buey de los transatlánticos. Ambos, con un toque industrial, son obra del diseñador de relojes más influyente de todos los tiempos, Gérald Genta, quien popularizó el octógono, y el modelo deportivo con el que muchos aficionados relojeros sueñan. El Octo de Bvlgari se suma a esta lista.

Royal Oak Automático, de Audemars Piguet

  • Movimiento: automático; Calibre 5800; 50 h de reserva de marcha aprox.
  • Funciones: horas, minutos, segundos y fecha
  • Caja: acero; 34 mm de diámetro y 8,8 mm de grosor
  • Esfera: plateada; índices y agujas con material luminiscente
  • Correa: brazalete de acero; cierre de hebilla desplegable
  • Precio: 26.600 €

Asimétricos: rebelión contra la simetría

Fuera de las convenciones geométricas, los relojes asimétricos cuentan historias únicas, y están indicados para espíritus libres. Su diseño no sigue ejes tradicionales, lo que los convierte en piezas de culto para espíritus independientes. En esta categoría podemos incluir al Sixtie de Piaget, con una caja trapezoidal, y al reloj de culto Crash de Cartier.

Sixtie, de Piaget

  • Movimiento: cuarzo; Calibre Piaget 57P
  • Funciones: horas y minutos
  • Caja: oro rosa; 29 mm de diámetro y 6,5 mm de grosor; fondo opaco
  • Esfera: plateada
  • Correa: brazalete de oro rosa; hebilla triple plegable
  • Precio: no disponible