Ahora sí: el ojo afinado por limpias líneas y estructuras clásicas de Sabato de Sarno (Nápoles, 43 años), será mejor recibido. El diseñador napolitano ha sido nombrado nuevo director creativo de Ferragamo, un año después de abandonar la cúpula creativa de Gucci. Un movimiento arquitectónico por parte de la firma de moda italiana fundada por Salvatore Ferragamo, cuyas ventas cayeron casi un 4%, debido a un entorno corporativo desafiante, bajo el marco creativo de Maximilian Davis.
De Sarno podría ser la pieza clave para revitalizar el panorama de Ferragamo. Una hipótesis que ya se verá en la práctica. De momento, en la teoría comparten bastantes tendencias en común. Entre ellas, la búsqueda de la sofisticación moderna de la mano de un lujo discreto, además de la expedición de referencias en la cultura popular, como cine o figuras emblemáticas. Fusionadas con la característica artesanía tradicional florentina de Ferragamo, esta alianza creativa podría significar un renacimiento del carácter pionero de la firma.
Por lo menos, la visión de de Sarno funcionará mejor que en Gucci, donde apenas alcanzó los dos años de servicio. Su misión fue adaptar la oferta de la marca al gusto de los tiempos, de carácter atemporal y alejado de los excesos. Sin embargo, su estilo, que significaba la antítesis del legado de su predecesor Alessandro Michele en la firma italiana, le generó problemas desde el primer momento. Las pasarelas pasaron de ser un paisaje bucólico y romántico maximalista a un desfile más urbano, de sofisticación contenida y depurada. Un cambio brusco hacia la esencia más clásica de Gucci que sorprendió a muchos. No obstante, esta primera decisión de Stefano Cantino como CEO de la marca -prescindir de Sabato de Sarno- dio paso a un año de paciencia y evocación de proyectos profesionales más afines.
De Sarno comenzó su carrera en Prada en 2005 y luego trabajó brevemente en Dolce&Gabbana como diseñador de jerséis para mujer. También fue diseñador freelance para la compañía de cashmere Annapurna antes de incorporarse a Valentino en 2009, donde desarrolló la mayor parte de su trayectoria profesional, entre 13 y 14 años.
En Valentino fue creciendo en responsabilidades como mano derecha de Pierpaolo Piccioli -por entonces mitad del dúo creativo al mando de Valentino- hasta asumir el cargo de director de moda, supervisando las colecciones de hombre y mujer, consolidándose como una de las figuras clave de la casa italiana de este siglo.
Ahora, comienza una nueva etapa en Ferragamo, donde esperemos que se sienta como en casa.
