Las alfombras rojas representan el recuerdo simbólico de cada temporada de premios. En sí, son las fotografías que se enmarcan en la historia, tanto de los que no se van con las manos vacías a casa, como de los que sí. Son la memoria visual y conceptual de cada tiempo, al igual que el envoltorio de su arte. Este domingo 11 de enero, es la fecha de entrada a una de las galas más esperadas en la industria cinematográfica y televisiva: los Globos de Oro, y como bien indica su nombre, es una mina de talento y de reminiscencias estilísticas y culturales.
A falta de unas horas, y con ganas de sobra, vamos a afilar nuestros objetivos con algunos de los looks más icónicos de las últimas décadas de esta alfombra. Esperemos que este 2026 nos siga aportando más páginas a este álbum de recuerdos modísticos tan difíciles de olvidar.
El pasado más presente
Para quienes encuentran en los números impares algo de lo más satisfactorio, os encantará saber que 2025 fue uno de los paseos de la fama más placenteros de los Globos de Oro. La mayoría de los looks sirvieron estilo y mucho glamour. La niña bonita de Hollywood, aquella que no defrauda. Sí hablamos de Zendaya, quien arrasó con su vestido de alta costura personalizado de Louis Vuitton en un intenso tono naranja quemado/cobre, inspirado en el glamour de la época de Old Hollywood y diseñado como un guiño a la estética de la cantante Joyce Bryant. El vestido, de silueta ajustada tipo sirena rematado con una cola dramática, estuvo acompañado de joyas destacadas de Bulgari,
Por otro lado, Cate Blanchett, la mujer que desde hace décadas no falla en dejar su huella estilística, también lució un vestido para el recuerdo. Fue un vestido dorado de lentejuelas de Louis Vuitton, una pieza que ya había estrenado previamente en el Festival de Cannes 2024, que volvió a causar sensación con su aspiración a la forma de una armadura, a través de su escote redondo, detalles en los hombros tipo capa y microcristales.


Post-COVID
2024 tampoco se quedó corto de destellos. Emma Stone, además de salir galardonada por doquier por su interpretación de Pobre Criaturas, también ganó en la crítica estilística. Su vestido de beige semitransparente de Louis Vuitton cubierto de cristales y bordados florales espectaculares, con escote en V profundo, fue el complemento perfecto para sus estatuillas.
Al lado, Natalie Portman brilló con una creación de Dior Haute Couture totalmente cubierta de lentejuelas multicolor en un efecto casi pictórico, cuyo campo de flores capturado en la falda recordaba al impresionismo de Monet. Al parecer, fue una noche en la que las flores florecieron tanto como el talento de sus protagonistas.


2021 fue una de las ediciones más peculiares de estos premios. Recién salidos de casa tras la crisis del COVID-19, muchos de los artistas decidieron atender a la gala telemáticamente, por lo que no tuvieron ni que asumir riesgos de salud, ni a tener que combinar un look de alta costura con mascarillas. Este año, Elle Fanning deleitó a todos sus seguidores -ya que hizo público su vestido a través de Instagram- con un vestido aguamarina de Gucci, de aura etérea, que prácticamente se deshacía con solo mirarlo.
Gillian Anderson deslumbró -también telemáticamente- con un vestido negro de Dior Haute Couture de silueta impecable, que combinaba elegancia clásica con un toque moderno en su fusión de texturas, colores y raíces.


Pinceladas dosmileras
Si dos décadas te parecen un gran salto en el tiempo, aquí te brindamos una experiencia parecida a la película Regreso al futuro. Hemos entrado en el bucle temporal para dejar atrás los excesos y ceñirnos a la elegancia y sencillez visual y técnica. Una aventura que sirve como un relajante para nuestros ojos y cerebros.
En 2004, la actriz Charlize Theron cautivó con un vestido etéreo amarillo mantequilla de John Galliano, con tirantes finos, volantes que recorrían el escote y la botonadura lateral, creando una sensación diáfana muy dulce. La sutileza del color y la fluidez del tejido fueron suficientes para causar fulgor y convertirse en un look icónico en esta alfombra roja.
Kate Hudson, en una de sus primeras apariciones en la alfombra rojas (2001), ya demostró su primera pincelada estilística, marcada por una silueta fluida y ligera en un vestido lencero de tirantes firmado por Vera Wang. Una marca de la casa de los principios de los dosmiles que vive hasta hoy.


