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Marta y Blanca Vives, las hermanas que han revolucionado el marketing

The Foyer inaugura una nueva etapa con STILL, un universo narrativo donde la sensibilidad, la memoria y la emoción se convierten en motor creativo.

Hay proyectos que nacen de una intuición compartida. En el caso de Marta (37 años) y Blanca Vives (32 años), esa intuición fue entender, desde muy temprano, que las marcas no solo necesitaban comunicar mejor, sino contarse de otra manera. Nacidas en Barcelona y separadas por cinco años, las hermanas crecieron rodeadas de libros, cine y conversaciones largas, un caldo de cultivo que acabaría convirtiéndose en el ADN de The Foyer, el estudio de narrativa que fundaron para dar forma a historias con vocación de permanencia.

Antes de que The Foyer tuviera nombre, hubo preguntas. Por qué algunas marcas emocionan y otras solo informan. Por qué ciertas campañas se olvidan y otras se quedan. Y, sobre todo, por qué el marketing había ido perdiendo profundidad narrativa en favor de la inmediatez. Marta, con una mirada estratégica y una sensibilidad afinada para la construcción de universos, y Blanca, con un pulso creativo que bebe del cine, la literatura y el arte contemporáneo, encontraron en esa incomodidad compartida el punto de partida de su proyecto común.

Con su último trabajo, el cortometraje Still, The Foyer inaugura una nueva línea de negocio y, sobre todo, una nueva forma de crear. Presentado el pasado 3 de diciembre en El Pequeño Cine Estudio de Madrid, este corto supone el primer gesto de un universo narrativo original concebido como propiedad intelectual. Un imaginario propio que se expande en audiovisual, literatura, producto, experiencias inmersivas y colaboraciones culturales.

Desde sus inicios, The Foyer se propuso trabajar desde un lugar poco habitual en la industria: el de la escucha y el tiempo. Frente a la urgencia del impacto, apostaron por procesos largos; frente al mensaje explícito, por la sugerencia. Esa manera de entender la creatividad pronto llamó la atención de firmas como Hermès, Apple, LVMH o Grupo Planeta, con las que han colaborado construyendo relatos que no se agotan en una campaña, sino que se despliegan como universos coherentes.

Ese enfoque, delicado pero profundamente estratégico, fue reconocido en 2023, cuando Forbes las incluyó en su lista de Los 100 más creativos del mundo de los negocios. Un hito que confirmó que su manera de trabajar —más cercana a la autoría que a la publicidad— tenía un lugar propio en el ecosistema creativo global. Sin embargo, lejos de acomodarse, las hermanas Vives entendieron ese reconocimiento como un punto de inflexión.

Ese “después” toma forma en Still, su último proyecto y, hasta ahora, el más ambicioso. Presentado el 3 de diciembre de 2025 en El Pequeño Cine Estudio de Madrid, este cortometraje inaugura una nueva línea de negocio para The Foyer y marca el inicio de un universo narrativo concebido como propiedad intelectual. Un territorio propio que se expande más allá del audiovisual hacia la literatura, el producto, las experiencias inmersivas y las colaboraciones culturales.

La premisa de Still es tan sencilla como conmovedora: ¿qué ocurre cuando dos amantes que nunca pudieron estar juntos en vida descubren que están enterrados uno al lado del otro? A partir de ahí, la historia se despliega con una melancolía serena, invitando al espectador a reconstruir el relato a través de lugares, cartas y objetos que guardan la memoria de ese amor imposible. No hay prisa ni subrayados. Hay atmósfera, silencio y emoción contenida.

Pero lo verdaderamente singular de Still no es solo lo que cuenta, sino cómo se articula. Las marcas y las instituciones culturales que forman parte del proyecto no aparecen como patrocinadores, sino como elementos narrativos integrados en la trama. Cada colaboración respeta el ritmo y la coherencia del universo creado por The Foyer, proponiendo una relación radicalmente distinta entre creatividad, cultura y negocio.

En un momento en el que la industria busca nuevas fórmulas para conectar de forma auténtica con las audiencias, Marta y Blanca Vives defienden algo casi contracultural: ir despacio, construir con rigor y confiar en la inteligencia emocional del espectador. Still no es solo el inicio de una nueva etapa para The Foyer; es una declaración de intenciones. La confirmación de que las historias, cuando se trabajan con profundidad y tiempo, siguen siendo una de las herramientas más poderosas para generar significado.

Detrás de esa manera de crear hay también una historia personal marcada por decisiones valientes. Marta, formada en periodismo, guion y arte dramático, llevaba tiempo sintiendo la frustración de depender de estructuras ajenas para desarrollar su potencial creativo. Blanca, con una trayectoria en el ámbito jurídico, decidió abandonar una carrera estable para atender una pulsión creativa que siempre la había acompañado. The Foyer nace precisamente de ese cruce: del deseo compartido de ser dueñas del proceso creativo y de su evolución.

Hoy, esa dualidad es una de las grandes fortalezas del estudio. Marta aporta una mirada autoral capaz de detectar belleza y sentido donde otros no miran; Blanca estructura, ordena y ejecuta las ideas con una claridad que convierte la creatividad en proyecto sostenible. Juntas han desarrollado una metodología propia —el script approach— que traslada la lógica del cine y la literatura al mundo de las marcas, trabajando cada relato con la misma profundidad que un guion.

Nada en The Foyer es casual, tampoco su espacio de trabajo. Concebido como una habitación de hotel, el estudio funciona como una metáfora constante de su manera de entender los proyectos: el cliente entra como huésped, el proceso se vive como una experiencia y cada colaboración tiene un recorrido claro, desde el primer encuentro hasta el cierre. Una forma de trabajar sin intermediarios innecesarios, basada en la cercanía y la escucha.

A lo largo de los últimos años, esa sensibilidad ha atraído tanto a marcas de lujo como a instituciones culturales, que han encontrado en las hermanas Vives una capacidad poco habitual para unir estrategia, emoción y coherencia narrativa. Ya sea en campañas, eventos o universos propios como Still, el hilo conductor es siempre el mismo: respeto por el relato y ambición a largo plazo.

Trabajar juntas no ha estado exento de dificultades. Ellas mismas reconocen que al inicio costó separar lo personal de lo profesional. Hoy, sin embargo, esa condición de hermanas se ha convertido en un motor creativo. Se cuestionan, se complementan y se leen con una naturalidad que se traduce en proyectos sólidos y con identidad.

En un contexto dominado por la urgencia y el ruido, Marta y Blanca Vives apuestan por otra cosa: permanecer. No buscan volumen ni impacto inmediato, sino construir universos que resistan el tiempo. The Foyer no es solo un estudio creativo; es una forma de entender la narrativa como espacio de profundidad, cuidado y sentido. Y quizás por eso, cada vez más marcas quieren entrar en su universo y quedarse.

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