Las navidades están llegado a su fin. El olor a incienso y mirra de los Reyes Magos sellarán en menos que canta un gallo el final de la época más mágica del año. Pocos momentos se sienten así de especiales, es como si la Navidad se sintiera en todas partes. En las reuniones familiares, en las luces de las calles, en los kilos de más… Tal y como dice el personaje de Billy Mack (interpretado por Bill Nighy) en Love Actually (2003) «i feel it in my fingers, i feel it in my toes» (traducción: lo siento en mis dedos, lo siento en mis dedos del pie). A pocos no se le vendrá este ritmillo a la cabeza, ya que es una de las películas navideñas más míticas. En este imaginario navideño que almacenamos en la mente, también aparecerá las muecas de Kevin McCallister de Solo en casa (1990) y el bronceado poco común de Jude Law en el mes de diciembre -más aún al vivir en un recóndito pueblo inglés- cuando le abre la puerta Cameron Díaz en The Holiday (2006). Sin embargo, al intentar acercarnos en el tiempo, no viene ninguna referencia cinematográfica más actual. Máximo la genialidad visual de Klaus (2019). Pero, ya está. Por lo que, con el fin de las fiestas no podemos evitar pensar, ¿también se les está acabando el chollo a las películas navideñas? ¿ya no son rentables?
Las películas son una fuente fundamental de espíritu navideño. Sin embargo, se están quedando sin nieve. La reducción de público en los cines, debido al éxito de las plataformas streaming, es un hecho innegable y parece ser la razón por la que este género cinematográfico -al igual que el resto- se haya mudado a estos servicios streaming. Numerosas películas navideñas nacidas en Netflix protagonizadas con actrices dosmileras se nos vienen a la cabeza, como la saga Intercambio de princesas (2018, 2020 y 2021) y Un caballero para la Navidad (2019) de Vanessa Hudgens (High School Musical 2006-2008); Lindsay Lohan (Mean Girls 2004) con Enamorándome de la Navidad (2022); e incluso Kat Graham (Crónicas Vampíricas) protagonizó Una Navidad en California (2020) y su secuela Luces de ciudad (2021). Sin olvidarnos de Klaus, nominada al Oscar a Mejor Largometraje de Animación. Solo en la plataforma de la gran N roja.
En Prime Video y Disney+ también se han estrenado varias películas navideñas protagonizadas por actrices conocidas. En la primera, Lucy Hale (Pequeñas Mentirosas 2010-2017) protagonizó A Christmas Love Story (2021) y Christmas in Harmony (2022) y en la segunda, Anna Kendrick (Dando la Nota 2012-2017) con Noelle (2019).
Pero ninguna de ellas recauda millones en taquilla ni se toma como una referencia icónica navideña. No a la altura de las travesuras de Kevin o la historia de amor entre Kate Winslet y Jack Black. ¿Será que hay que volver al cine para volver a sentir de vuelta esa conexión audiovisual navideña?

Desde siempre, ir al cine por Navidad ha sido uno de los planes más tradicionales de estas fiestas. No obstante, ahora nos quedamos en la comodidad de nuestro sofá con el mando a la distancia de una estiramiento de brazo. Desde luego, que cuando los cascabeles tocan la taquilla, suena la lotería. Una de las últimas películas navideñas estrenadas en el cine fue El Grinch (2019), la versión animada del clásico de Dr. Seuss, dirigida por Yarrow Cheney y Scott Mosier y con la voz de Benedict Cumberbatch, la cual se convirtió en la cinta de Navidad más taquillera de todos los tiempos, con la recaudación de 526.7 millones de dólares. Con lo que parece que sigue siendo un trineo de éxitos. ¿ O será simplemente su origen clásico lo que atrae a los espectadores?
En la temporada navideña de 2025–2026, el único estreno navideño fue Red One (2024), una comedia de acción navideña protagonizada por Dwayne Johnson, Chris Evans y Lucy Liu, que recaudó aproximadamente 186 millones de dólares en todo el mundo. Y aunque parezca una gran suma de dinero, no recuperó totalmente su presupuesto estimado entre 200 y 250 millones. Por lo que fue un chasco navideño.
Previamente se estrenó la comedia romántica navideña Last Christmas (2019), protagonizada por Emilia Clarke y Henry Golding. La cinta, inspirada en el nevado single de George Michael, recaudó alrededor de 146 millones de dólares en todo el mundo, frente a un presupuesto de 25 millones de dólares, lo que significó un éxito moderado en taquilla.
En conclusión y ciñéndonos a los hechos, el público navideño ansía historias con alma nostálgica y no tramas navideñas sacadas de contexto como Red One, porque visto lo visto, en cines son rentables aquellos guiones sencillos que ya conocemos, como El Grinch o el Cuento de Navidad (2009) , que recaudó 325.2 millones de dólares y está posicionada como la quinta película navideña más rentable de todos los tiempos. Al fin y al cabo, ¿qué es la Navidad sino tradición? Y si alguien no se fía, que se asome a la lista de Forbes de películas navideñas más taquilleras de todos los tiempos.
Por otro lado, para recuperar y actualizar nuestro espíritu navideño, necesitamos aplicar referencias que veamos en una experiencia cinematográfica, es decir, sentados en unas butacas de cine comiendo palomitas. ¿Para eso está la Navidad no? Para aprovechar el tiempo libre con la familia viviendo experiencias que no se pueden en la rutina. Por lo que ya sabes, sal de casa y vuelve a la vida por Navidad.

