Forbes Women

La historia de Juana de Aizpuru, la mujer sin la que no tendrĆ­amos ARCO

Es una visionaria y una infatigable amante de la cultura. Hoy, a sus 87 aƱos, la impulsora de la primera feria de arte contemporƔneo en EspaƱa tambiƩn cumple medio siglo al frente de su galerƭa.
Juana fotografiada para la revista 'La Luna de Madrid', en 1986.

En aquel lejano 1982, la imberbe EspaƱa democrĆ”tica se abrĆ­a al exterior con su primer evento mediĆ”tico: el Mundial de FĆŗtbol. Sin embargo, tras los folclóricos souvenirs y el pintoresco diseƱo de la mascota Naranjito, otro paĆ­s distinto rebullĆ­a de efervescencia creativa. Eran los dĆ­as del pop tecno de La Mode, el cine experimental de IvĆ”n Zulueta y la agitación de una escena artĆ­stica –alternativa y rompedora– que asomaba su mascarón de proa entre la niebla ceniza del pasado. 

Aquel mismo aƱo se inauguraba en Madrid la primera edición de ARCO, gracias –en gran parte– al impulso tozudo de Juana DomĆ­nguez Manso, mĆ”s conocida como Juana de Aizpuru, galerista, pionera del coleccionismo de arte contemporĆ”neo en EspaƱa y figura fundamental del panorama cultural nacional del Ćŗltimo medio siglo. 

Juana de Aizpuru
Fotografƭa de Alberto Garcƭa-Alix para una campaƱa de Chus BurƩs, 1990.

Nacida en Valladolid en 1933 (su familia se trasladó pronto a la capital), se casarĆ­a con apenas 22 aƱos con Juan Aizpuru, un ingeniero de montes que fue destinado a Sevilla tras la boda. AllĆ­, en el ombligo de AndalucĆ­a, ella comenzarĆ­a una discreta labor de marchante de arte, abriendo en 1970 su propio local: la galerĆ­a Juana de Aizpuru, en la cĆ©ntrica calle Canalejas (todo un hito personal, teniendo en cuenta que era mujer y que EspaƱa aĆŗn se agitaba bajo los postreros coletazos del franquismo). 

A partir de 1977, realiza una destacada tarea de mecenazgo entre los jóvenes artistas andaluces, creando la beca Juana de Aizpiru. En 1979, ademÔs de viajar por primera vez a la feria de Basilea (Suiza), organiza una destacada muestra en El Cairo y Alejandría (Egipto), donde exhibe la obra grÔfica de artistas como Miró, Tàpies o Chillida.

Pronto detecta la desolada inmensidad que separa nuestra realidad de la del panorama internacional. Las galerĆ­as, las ferias, la presencia en los medios, el aspecto mercantil… Ā«HabĆ­a que hacer algo por incorporarnos al mundoĀ«, recuerda en una entrevista. En plena Transición polĆ­tica, dialoga con diversas instituciones y les propone crear una feria de arte contemporĆ”neo en EspaƱa, una similar en hechuras a las que ella visita habitualmente en el extranjero: moderna, ambiciosa y consecuente con la imagen que se pretende enviar al exterior. 

En plena Transición política, dialoga con diversas instituciones y les propone crear una feria de arte contemporÔneo en España, una similar en hechuras a las que ella visita habitualmente en el extranjero.

Reivindicada como autĆ©ntica fundadora e ideóloga de ARCO, Juana prefiere matizar y considerarse Ā«una de ellasĀ». Siempre ha destacado la aportación fundamental de otros dos nombres mĆ”s: AdriĆ”n Piera (presidente de la CĆ”mara Oficial de Comercio de Madrid y principal impulsor de Ifema) y Enrique Tierno GalvĆ”n, el entonces alcalde de la villa. 

Aquella edición inaugural de 1982 tuvo como sede el pequeño Palacio de Exposiciones de la Castellana y dio a conocer a la opinión pública
–por primera vez– las hoy ya familiares siglas de la Feria Internacional de Arte ContemporĆ”neo de Madrid (ARCO). Juana de Aizpuru serĆ­a ademĆ”s su directora hasta 1986, cuando decidió dimitir tras recibir las inevitables crĆ­ticas del sector (ARCO y la polĆ©mica, un matrimonio reƱido que lleva ya cuatro dĆ©cadas de fructĆ­fera relación).

Juana de Aizpuru
Juana de Aizpuru, en Sevilla (1970).

Aprovechando el impulso, en 1983, Juana de Aizpuru abre galerĆ­a en Madrid, en la calle Barquillo 44, donde aĆŗn hoy permanece (en 2004, cerrarĆ­a el espacio de Sevilla). Desde entonces, su fama, reconocimiento y prestigio profesional no han hecho mĆ”s que crecer y consolidarse: medalla de Oro al mĆ©rito en las Bellas Artes en 1997 y creadora de la Bienal Internacional de Sevilla –BIACS– en 2003, en 2008 recibirĆ­a la insignia de Caballero de la Orden de las Artes y de las Letras de manos del embajador de Francia.

Denominada a veces como Juana de ARCO, su icónico look de cabello incendiado ha iluminado con su tono arrebol los abigarrados pasillos de la feria, ya sea inspeccionado un stand, asesorando a algĆŗn comprador o dejĆ”ndose imbuir por esa tupida muchedumbre que cada aƱo recorre esa pequeƱa esquina del arte que ella misma ayudó a crear. 

ArtĆ­culos relacionados