California, una comunidad digital y una idea compartida. Así comenzó la historia de Summer Fridays, la firma de belleza que Lauren Ireland y Marianna Hewitt fundaron en 2018 y que hoy ha conseguido hacerse un hueco propio en una industria tan competitiva como cambiante. Antes de convertirse en empresarias, ambas conocían bien el lenguaje de las redes sociales: llevaban años compartiendo recomendaciones, probando productos y conversando con una audiencia que confiaba en su criterio. Pero había algo más que una vocación por descubrir nuevas fórmulas: la ambición de crear una marca que respondiera a su propia manera de entender la belleza.
El primer capítulo llegó con Jet Lag Mask, una mascarilla hidratante concebida para acompañar esos momentos en los que la piel necesita recuperar su equilibrio. Lo que comenzó como una respuesta a una necesidad cotidiana terminó convirtiéndose en el producto insignia de una compañía con presencia internacional. Después llegaron nuevas categorías, desde el cuidado facial hasta los labios, el maquillaje y las fragancias, sin renunciar a esa identidad californiana, luminosa y despreocupada que define el universo Summer Fridays.
Sin embargo, detrás de sus fórmulas, sus texturas y una estética reconocible hay también una historia de emprendimiento femenino, visión empresarial y complicidad. Porque construir una marca junto a una amiga implica aprender a compartir decisiones, repartir responsabilidades y crecer sin perder de vista aquello que dio sentido al proyecto desde el principio. Hoy, Ireland y Hewitt conocen mejor que nadie la diferencia entre captar la atención durante unos segundos y conseguir que alguien vuelva a elegir un producto una y otra vez. Hablamos con las dos fundadoras sobre intuición, liderazgo, comunidad y el desafío de construir una marca de belleza con vocación de futuro.
Antes de fundar Summer Fridays, ambas habían construido sus propias comunidades en redes sociales. ¿En qué momento se dieron cuenta de que podían pasar de recomendar productos de belleza a crear uno propio? ¿Qué fue lo más difícil de ese cambio de papel?
Antes de lanzar Summer Fridays, pasamos años probando productos de belleza, compartiendo recomendaciones y conversando con nuestras comunidades sobre lo que les gustaba y lo que echaban en falta. A través de estas experiencias, desarrollamos una visión muy clara de lo que queríamos que fueran los productos de belleza: eficaces, fáciles de usar y lo suficientemente atractivos como para que realmente apeteciera incorporarlos a la rutina diaria.
Nos dimos cuenta de que existía una oportunidad para crear algo que reflejara nuestra propia forma de entender la belleza y, al mismo tiempo, respondiera a las necesidades que nuestras comunidades nos transmitían.
El mayor reto fue pasar de recomendar productos a asumir la responsabilidad de crearlos. Tuvimos que aprender muchísimo sobre formulación, fabricación, packaging y cómo construir una empresa desde cero. Nos adentrábamos en una faceta completamente nueva de la industria, pero teníamos una visión clara y estábamos dispuestas a trabajar duro para hacerla realidad.

En 2018 lanzaron Jet Lag Mask, un único producto que terminó convirtiéndose en un fenómeno internacional. ¿Qué vieron en él que quizá el resto de la industria todavía no había sabido detectar? ¿Imaginaban entonces que sería el comienzo de una compañía global?
Jet Lag Mask nació de una necesidad que ambas experimentábamos, aunque de maneras diferentes. Viajábamos con frecuencia y Lauren, además, estaba adaptándose a la vida como madre primeriza. Las dos buscábamos un producto que ayudara a mantener la piel hidratada, fresca y cuidada sin complicar nuestras rutinas.
Vimos la oportunidad de crear un producto versátil, adaptado a distintos estilos de vida y que pudiera utilizarse de varias maneras. No hacía falta viajar para identificarse con esa sensación de cansancio, de tener mil cosas que hacer o, simplemente, de querer tomarse un momento para recuperar el equilibrio.
Cuando lo lanzamos en 2018, nuestro objetivo era crear un producto excepcional que la gente adorara y al que quisiera volver una y otra vez. Sin duda, teníamos grandes sueños para Summer Fridays, pero nos centramos en construir algo significativo, un producto cada vez.
Hoy se vende una unidad de Jet Lag Mask cada minuto en todo el mundo y la franquicia Jet Lag sigue creciendo a un ritmo de dos dígitos. Ver que un producto que creamos hace casi una década sigue siendo tan relevante es una de las mayores satisfacciones de nuestro recorrido.
Summer Fridays ha conseguido algo especialmente difícil en belleza: que sus productos sean reconocibles incluso antes de leer su nombre. ¿Cómo se construye un universo de marca tan sólido? ¿Qué decisiones nunca han estado dispuestas a negociar?
Desde el principio, quisimos que Summer Fridays fuera mucho más que una colección de productos de belleza: queríamos crear una sensación.
Summer Fridays nació en California y se inspira en la sensación que transmiten el verano y la costa californiana. Es una sensación espontánea, optimista y cálida, de esas que desearías que duraran un poco más. Esa esencia influye en todo lo que creamos, desde el packaging y los colores hasta las fórmulas, las texturas y la forma en que nos comunicamos con nuestra comunidad.
Creemos que la coherencia es uno de los elementos más importantes para construir una marca reconocible. Cada producto debe resultar emocionante y tener su propia identidad, pero también debe reconocerse inmediatamente como parte de Summer Fridays.
Hay algo a lo que nunca hemos renunciado: el equilibrio entre eficacia, facilidad de uso y sensorialidad. Queremos que nuestros productos ofrezcan resultados, se integren de forma natural en el día a día y proporcionen una experiencia de uso agradable. Nuestro objetivo siempre ha sido conseguir que las rutinas cotidianas se sientan un poco más especiales. Esta filosofía nos guía mientras seguimos ampliando la marca hacia nuevas categorías.
Fundar una empresa con una amiga puede ser tan emocionante como complicado. ¿Cómo han aprendido a combinar sus personalidades, talentos y maneras de tomar decisiones? ¿Qué aporta cada una al negocio que la otra no podría aportar de la misma manera?
Nuestra amistad siempre ha sido la base de nuestra colaboración profesional. Creamos Summer Fridays a partir de una pasión compartida por la belleza, una visión similar de la marca y una gran confianza y respeto mutuos.
Aunque compartimos una misma visión global, cada una aporta fortalezas y perspectivas diferentes al negocio. Marianna se centra en las redes sociales, el marketing de influencers y el marketing de marca, y contribuye a definir cómo se expresa Summer Fridays de forma creativa y cómo conecta con los consumidores en las distintas plataformas. Lauren se enfoca especialmente en la comunidad y el comercio minorista, trabajando estrechamente con nuestros equipos sobre el terreno y colaborando con los puntos de venta para impulsar la formación y trasladar la experiencia de marca al mundo físico. Además, trabajamos juntas en el desarrollo de productos para asegurarnos de que todos tengan un poco de esa intuición y esa magia que aportamos como fundadoras.
Estas fortalezas se complementan de forma natural. A ambas nos importa profundamente cómo vive la gente la experiencia Summer Fridays, ya sea descubriendo la marca en internet, interactuando con nuestra comunidad o comprando en tiendas. A medida que Summer Fridays ha crecido, nuestros roles han evolucionado, pero nuestra visión compartida y el respeto mutuo se han mantenido constantes. Creemos que contar con dos fundadoras con fortalezas tanto similares como diferentes, pero con los mismos objetivos a largo plazo, ha sido una parte importante de nuestro éxito.

Conocen las redes sociales desde antes de que el fenómeno influencer alcanzara las dimensiones actuales. ¿Creen que hoy resulta más fácil o más difícil construir una marca de belleza gracias a una comunidad digital? ¿Cómo se consigue que una marca sobreviva al algoritmo y a las tendencias?
Las redes sociales han creado oportunidades extraordinarias para los emprendedores. Hoy es posible construir una comunidad, compartir ideas y presentar un producto a personas de todo el mundo de maneras que no existían cuando empezamos.
Al mismo tiempo, la competencia por captar la atención es mucho mayor y las tendencias evolucionan más rápido que nunca. Es fácil sentir la presión de tener que crear constantemente algo nuevo o perseguir lo que está de moda en cada momento. Para nosotras, lo más importante siempre ha sido construir una relación auténtica con nuestra comunidad. Escuchamos sus opiniones, prestamos atención a lo que les gusta y utilizamos esas observaciones para orientar nuestras decisiones.
Nuestras comunidades desempeñaron un papel fundamental a la hora de dar a conocer Summer Fridays en todo el mundo, pero siempre hemos querido que la marca tuviera entidad propia. Hoy, Summer Fridays se ha consolidado como una marca de belleza líder en Sephora y en otros distribuidores de todo el mundo. Muchos clientes descubren nuestros productos sin saber necesariamente quiénes somos como fundadoras. Nos enorgullece muchísimo, porque significa que los productos y la marca conectan con las personas por sí mismos. Las redes sociales pueden ayudar a descubrir un producto, pero es la experiencia de utilizarlo la que genera una fidelidad duradera.
En una industria en la que cada semana aparece una nueva marca y parece que todo tiene que convertirse en viral, ¿cómo se consigue construir algo que perdure? ¿Qué diferencia un producto que genera expectación durante unos días de otro que consigue formar parte de la rutina de millones de personas?
Siempre decimos que generar expectación en torno a un producto es una cosa, pero conseguir que la gente quiera volver a comprarlo es lo que realmente importa. Un momento viral puede dar a conocer un producto a millones de personas, pero esa atención solo se traduce en un éxito duradero si el producto cumple lo que promete.
Dedicamos muchísimo tiempo a cuidar los detalles: cómo funciona una fórmula, qué sensaciones produce, lo fácil que resulta incorporarla a la rutina de alguien y si ofrece una experiencia que apetezca repetir una y otra vez. Lip Butter Balm es un gran ejemplo. Hoy se vende una unidad cada cuatro segundos en todo el mundo, pero lo que más nos enorgullece es escuchar a quienes lo han incorporado a su día a día. Es un producto que llevan en el bolso, dejan en la mesilla de noche o recomiendan a sus amigos.
No queremos crear productos que emocionen durante un instante, sino productos que la gente adore de verdad y siga utilizando durante años. Para conseguirlo, hacen falta paciencia, coherencia y la voluntad de mantener el foco en nuestros objetivos a largo plazo para el crecimiento de Summer Fridays.
Summer Fridays ha ampliado su universo desde el cuidado facial hasta el maquillaje, los labios y la perfumería. ¿Cómo se decide cuándo es el momento de entrar en una nueva categoría? ¿Hasta dónde les gustaría llevar la marca sin perder aquello que la hizo especial?
Siempre estamos pensando en cómo puede evolucionar Summer Fridays, pero somos muy cuidadosas a la hora de elegir las categorías en las que entramos. Por nuestra trayectoria como creadoras de contenido, siempre hemos compartido nuestros productos favoritos de distintas categorías. Por eso, cada nuevo lanzamiento debe tener un propósito claro, reflejar nuestra forma de entender la belleza y ofrecer algo significativo a nuestra comunidad.
Nos preguntamos si el producto encaja en el universo Summer Fridays, si responde a algo que nuestra comunidad está buscando y si podemos crear una experiencia especial y diferenciadora que transmita esa esencia tan característica de la marca.
La expansión hacia los productos labiales fue una evolución natural de nuestra forma de entender la belleza cotidiana y la hidratación, desde la piel hasta los labios. En el caso de Sunlit Vanilla, nuestro amor por la vainilla y la buena acogida de las fragancias de nuestra colección de productos labiales contribuyeron a inspirar esta nueva etapa. La protección solar está muy vinculada al espíritu veraniego de Summer Fridays y vemos muchísimas oportunidades de crecimiento, pero nunca queremos crecer por el mero hecho de hacerlo.
Lo que hace especial a Summer Fridays es que todo está conectado por una visión clara. Mientras nos mantengamos fieles a ella y sigamos creando productos en los que creemos de verdad, habrá espacio para que la marca evolucione de formas emocionantes.
Cuando empezaron, ¿cómo imaginaban su futuro profesional? ¿Qué ha cambiado más en su manera de entender el éxito desde que son fundadoras? Y, mirando hacia los próximos diez años, ¿qué les gustaría que Summer Fridays representara?
Cuando empezamos Summer Fridays, nuestro objetivo era hacer realidad una idea en la que creíamos. Queríamos crear algo propio, que reflejara nuestra pasión por la belleza y que entusiasmara a las personas que fueran a utilizar nuestros productos.
En aquellos primeros días, el éxito significaba desarrollar nuestra primera fórmula, finalizar el packaging, lanzar el producto y ver cómo los clientes descubrían Jet Lag Mask por primera vez. A medida que el negocio ha ido creciendo, nuestra definición del éxito también ha evolucionado.
Estamos increíblemente orgullosas de nuestro crecimiento y de la comunidad global que hemos construido. Summer Fridays está presente a través de socios comerciales como Sephora en Norteamérica, Europa, Reino Unido y la región EMEA, además de MECCA y Space NK. Y, siendo una marca tan vinculada a los viajes, nuestra expansión hacia el canal de venta en aeropuertos y otros espacios de viaje en 2026 ha supuesto otro hito emocionante.
Sin embargo, hoy el éxito también consiste en el equipo que estamos construyendo, la cultura que estamos creando y las decisiones a largo plazo que tomamos para garantizar que Summer Fridays siga creciendo y consolidándose. Hemos aprendido que construir un negocio de éxito consiste en crear algo capaz de crecer y evolucionar sin dejar de ser fiel a los valores y a la visión que lo inspiraron desde el principio.
De cara a los próximos 10 años, nuestra ambición es que Summer Fridays sea una marca de belleza querida en todo el mundo y capaz de perdurar en el tiempo. Queremos seguir innovando, entrar en nuevas categorías de forma meditada y crear productos que formen parte del día a día de las personas. Pero, sobre todo, esperamos que Summer Fridays sea una marca que acompañe a las personas a lo largo de los años, en la que sigan confiando, con la que mantengan una conexión especial y a la que vuelvan una y otra vez.

