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Alexia Putellas gana su tercer Balón de Oro: talento, resiliencia y liderazgo

La futbolista catalana Alexia Putellas conquista su tercer Balón de Oro y comparte triplete con Aitana Bonmatí. Una nueva demostración del talento español que ha cambiado para siempre la historia del fútbol femenino.

Alexia Putellas posando para Forbes Women. Fotografiada por Vanessa Montero

Volver a la cima después de haberlo conquistado todo tiene un mérito distinto. Alexia Putellas (Mollet del Vallès, 32 años) acaba de demostrarlo al ganar su tercer Balón de Oro, un reconocimiento que celebra no sólo su talento sobre el terreno de juego, sino también una trayectoria marcada por la ambición, la resiliencia y la capacidad de reinventarse. Después de levantar el trofeo en 2021 y 2022, la futbolista catalana recupera el trono en 2026, cuatro años después de su última victoria y tras un recorrido que ha puesto a prueba tanto su condición física como su fortaleza mental.

El regreso tiene, precisamente por eso, un significado especial. En julio de 2022, cuando estaba llamada a liderar a la selección española en la Eurocopa, una rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla izquierda interrumpió su carrera en uno de sus momentos más brillantes. La lesión la apartó de los terrenos de juego durante meses y cambió el rumbo de una temporada que parecía escrita para seguir acumulando éxitos. Aquel mismo año, sin embargo, volvió a recoger el Balón de Oro, convirtiéndose en la primera futbolista en ganar dos ediciones consecutivas. El premio reconocía lo que ya había conseguido, pero todavía quedaba por delante el desafío más difícil: volver a ser la jugadora que había conquistado al mundo.

En ese momento, el fútbol escribió una historia distinta. Mientras Alexia trabajaba para recuperar su mejor versión, Aitana Bonmatí recogía el testigo y se convertía en la gran protagonista del panorama internacional, con tres Balones de Oro consecutivos entre 2023 y 2025. La sucesión de ambas futbolistas dibujó una etapa extraordinaria para el fútbol español, pero también una demostración de que el liderazgo no es un lugar permanente, sino una posición que exige trabajo, adaptación y una capacidad constante para responder a nuevos desafíos.

En la temporada 2025/2026, Putellas volvió a asumir ese protagonismo. Con el Barcelona firmó una campaña sobresaliente, en la que el equipo conquistó cuatro títulos, incluida la Liga de Campeones, y recuperó el dominio europeo. Su aportación fue decisiva: siete goles y siete asistencias en la máxima competición continental, números que acompañaron a su nombramiento como mejor jugadora de la temporada de la UEFA Women’s Champions League. A ello se sumaron sus nueve tantos y siete asistencias en Liga F. Más allá de las estadísticas, su influencia volvió a ser la de una futbolista capaz de ordenar el juego, encontrar espacios y marcar el ritmo de un equipo que necesitaba de su experiencia y creatividad.

El tercer galardón, anunciado este pasado 26 de octubre en Londres, la sitúa junto a Aitana Bonmatí como la única futbolista española que ha conquistado tres Balones de Oro femeninos. También prolonga una hegemonía difícil de ignorar: desde 2021, el premio ha permanecido en manos españolas durante seis ediciones consecutivas. Putellas se impuso a Ewa Pajor y Khadija Shaw en una ceremonia que reconoció una temporada en la que volvió a demostrar que su fútbol sigue teniendo una dimensión diferencial.

Pero quizá lo más interesante de este nuevo reconocimiento no sea únicamente lo que deja atrás, sino lo que anuncia. Después de 14 temporadas y una carrera profundamente ligada al Barcelona, la centrocampista decidió cerrar una etapa sentimental y profesional para emprender una nueva aventura en el London City Lionesses. El movimiento supone mucho más que un cambio de camiseta. Es la apuesta por un proyecto diferente, en una liga distinta y en un momento de madurez en el que todavía tiene mucho que aportar. También habla de una futbolista que, lejos de acomodarse en una trayectoria repleta de títulos, continúa buscando escenarios en los que ponerse a prueba.

En esa decisión hay una lectura que trasciende el terreno de juego. Alexia ha construido una carrera desde la constancia, pero también desde la convicción de que el éxito no tiene por qué ser una línea recta. Ha conocido la cima, ha tenido que detenerse, ha visto cómo otras compañeras ocupaban su lugar y ha encontrado la manera de regresar. Una experiencia que conecta con una idea de liderazgo cada vez más presente en el mundo empresarial: la capacidad de evolucionar, aceptar los cambios y entender que reinventarse también forma parte del éxito.

Su influencia, además, excede el palmarés. Putellas pertenece a una generación de deportistas que ha contribuido a transformar la percepción del fútbol femenino, a ampliar su visibilidad y a convertirlo en un espectáculo con una dimensión internacional cada vez mayor. Su trayectoria ha acompañado el crecimiento de una industria que reclama más espacio, inversión y reconocimiento, y en la que las grandes figuras tienen un papel que va mucho más allá de los noventa minutos de juego. Son referentes para las niñas que empiezan a jugar, pero también para una nueva generación de mujeres que encuentran en ellas modelos de ambición y determinación.

A sus 32 años, Alexia Putellas vuelve a tener el mundo del fútbol a sus pies. El tercer Balón de Oro no es una repetición de sus triunfos anteriores, sino la confirmación de que sigue siendo capaz de escribir nuevos capítulos. Porque alcanzar la cima exige talento; mantenerse en ella, una mentalidad extraordinaria. Y regresar después de haberlo perdido casi todo requiere algo más: la convicción de que todavía queda mucho por conquistar.

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