Blanca Sorigué Borrell (La Pobla de Segur, Lérida, 1973) es la primera mujer directora general del Consorci de la Zona Franca de Barcelona (CZFB), cargo al que accedió en enero de 2018 después de haber dirigido el Departamento de Expansión Internacional de dicho organismo.

Esta entrevista analiza el modo en que se afrontó el confinamiento para revolucionar el papel del CZFB como catalizador industrial de Barcelona y las iniciativas ya previstas para salir al encuentro del futuro y los nuevos planes dinamizadores de la industria tecnológica 4.0.

Ya han pasado tres años desde su nombramiento. ¿Cómo definiría el trabajo realizado? ¿Con qué objetivos llegó al cargo?

El CZFB es una entidad viva, que evoluciona de la mano de los cambios que se producen en su entorno y de las necesidades de la economía y las empresas, así como de la sociedad. Y con ese espíritu abordé dicha responsabilidad. En el contexto actual de crisis sanitaria mundial, y ante la acuciante necesidad de reindustrialización y de impulso de nuevos modelos económicos, se ha agudizado todavía más esa visión que ya teníamos hace tres años de erigirnos como motor y dinamizador económico y social. Por eso mismo, estando confinados, nos pusimos todo el equipo a trabajar en fórmulas para la generación de negocio y la dinamización económica en los sectores que consideramos que son claves, como es la logística, el comercio electrónico, el inmobiliario, la industria digital y las zonas industriales. Así surgió BNEW (Barcelona New Economy Week), que se celebró el pasado octubre y que reunió cerca de 11.000 profesionales de 111 países diferentes. Hemos reinventado la forma de generar oportunidades de negocio a través de encuentros empresariales. Y con ese mismo espíritu avanzamos en proyectos innovadores que pretenden explorar y desarrollar nuevas tecnologías como es el 3D Factory Incubator y, a su vez, contribuir a la transformación digital de las empresas, mediante DFactory.

DFactory BCN se inaugura el próximo verano, 17.000 metros. ¿En que va a consistir?

Barcelona es el hub de startups líder del sur de Europa, donde se encuentran la mayoría de las 1.500 que hay en toda Cataluña, y el 64% de ellas se dedican a la tecnología 4.0. Por tanto, en DFactory, junto con Leitat, pretendemos aprovechar un ecosistema digital que ya existe para impulsarlo. Con DFactory vamos a crear el mayor hub de industria 4.0 del sur de Europa, que generará 1.500 puestos de trabajo directos y 5.000 indirectos. Será un lugar de encuentro para las empresas tecnológicas más punteras, en el que impulsaremos actividades de robótica, sensórica, impresión 3D, blockchain, inteligencia artificial o internet de las cosas, y se propiciará la colaboración con otras organizaciones, de forma que aceleremos el ecosistema tecnológico.

¿Cuál es la importancia de la Zona Franca de Barcelona comparado con los principales polígonos industriales de Europa?

La concentración económica e industrial del delta del Llobregat es una de las más grandes del mundo y esto incluye la actividad de la Zona Franca de Barcelona, lo que nos enorgullece porque somos un referente por el volumen de actividad que concentramos y supone también un mayor reto en estos tiempos de cambio y transformación.

El CZFB también es impulsor de la incubadora de empresas de impresión  3D: ¿es un proyecto independiente de DFactory BCN?

Sí, la 3DFactory Incubator es la primera incubadora europea de alta tecnología en 3D cuyo objetivo es ser un hub de innovación. Fue inaugurada en 2019 y ya ha incubado más de cincuenta empresas, con el objetivo de alcanzar las cien en los primeros cinco años de actividad. El pasado diciembre se amplió un 40% el espacio destinado en la sede del CZFB a la incubadora, alcanzando los 1.000 metros cuadrados, como consecuencia de la gran acogida del proyecto. De esta forma, la 3D Factory Incubator dispone ahora de nuevos equipos de impresión y una nueva estación de post-procesado, así como nuevos equipos destinados al teñido, grafitado, escaneado y tratamiento de superficies de piezas impresas en 3D.

Antes habló de la Semana de Barcelona de la Nueva Economía (BNEW), el primer gran evento empresarial que se celebró tras el confinamiento, impulsado por el CZFB. ¿Qué valoración se hace de esa primera edición y qué planes de futuro hay para la segunda edición, que se celebrará en octubre?

BNEW fue el primer gran evento híbrido 100% profesional. Más allá de la gran acogida de inscripciones de todo el mundo que obtuvimos, se generaron 23.271 contactos de negocio mediante networking 100% virtual empleando inteligencia artificial, lo que convierte a Barcelona en la capital mundial de la recuperación y la nueva economía. Estamos muy orgullosos de ello y, por ello, anunciamos la próxima edición entre los días 5 y 8 de octubre de este año. De hecho, BNEW crece y evoluciona. En esta ocasión serán diez eventos interconectados con nuevas temáticas como movilidad, sostenibilidad, ciencia, talento y ciudades. Con esta nueva edición y este nuevo planteamiento consolidamos Barcelona como la capital mundial de la nueva economía, a través de un espacio de colaboración público-privado y de innovación con profesionales de todo el mundo.​