La siesta –como hogar, como refugio, como trinchera, como refugio interior– se define como esa retirada momentánea, un escape y un valioso espacio de desconexión con el exterior, que ahora también sirve como inspiración para la última propuesta del diseñador Moisés Nieto, quien rescata de su imaginario la sensación de lujo que genera ese momento del día en el que el mundo se para y se escucha la calma.

La siesta y la pausa se convierten en fuente de inspiración de una colección contemporánea, compuesta por 24 looks y con retorno a las raíces, con los dos únicos objetivos de recrear la necesidad de saber desconectar y perseguir un armario consciente, a través del uso de tejidos naturales y sostenibles.

Con el vestido como pieza clave y recreando las calurosas horas de la siesta –las mismas que pasan lentamente para enseñarnos a echar el freno–, donde las sábanas se adhieren a la piel y se convierten en prendas, Moisés Nieto diseña prendas que se enrollan al cuerpo, se retuercen y se arrugan de forma espontánea, como también lo hacen las sábanas al despertar.

Esta propuesta presenta vestidos ligeramente ajustados a la silueta, camisas y pantalones estampados en colores cálidos y acuarelados que recuerdan a los pijamas en los que todos nos sumergimos para soñar. Y un sueño es lo que fue la presentación de este nuevo trabajo del creativo, que tiene por nombre Siesta. Presentada en el espacio en blanco Plató cenital, los 24 looks caminaron lentamente por un jardín creado para la ocasión por Elena Suárez & Co, perfumado con los aromas de la casa británica Jo Malone, y a ritmo de Una siesta en Úbeda de Zahara.

Como una cápsula del tiempo

En palabras del propio Nieto: «Quería trasladar a las prendas la sensación que uno experimenta con las sábanas durante las largas siestas de verano». Una intención que también refleja en los complementos, seña de identidad de su firma homónima, que han sido realizados de forma artesanal con sábanas vintage de estampados florales.

El detalle en el diseño no es sólo una máxima en la estética de las creaciones de este diseñador español, se puede apreciar en los tejidos. Promueve la búsqueda y el consumo de un armario sostenible, porque cree firmemente en «la compra lenta y consciente, en la construcción de un vestidor cada vez más pequeño y controlado», de ahí que sus propuestas siempre vuelven a las raíces, al concepto de «parar y desconectar para reconectar, añade. Y para ello, a veces, sólo hay que echar un vistazo a nuestro alrededor.

Si sabemos mirar bien, no sólo encontraremos bullicio y ritmos trepidantes que nos afectan y nos empujan a la confusión y al caos, también podemos darnos de bruces con ajuares de generaciones pasadas que, de repente, nos hagan darnos cuenta de la importancia de entender la vida de otra manera. Nieto, en concreto, encontró una cápsula de tiempo en un mercado local de México en forma de juego de sábanas con estampado tan inspiracional que parte de esta colección tiene sus orígenes en este descubrimiento.

«Recuerdo los veranos. La casa se oscurecía y me prohibían salir a molestar a los vecinos. Las persianas se bajaban y el volumen del televisor se reducía al mínimo, apenas un rumor. Era un momento sagrado que aún no comprendía»

Miguel Ángel Hernández – El don de la siesta