La Rioja, además de una de las enseñas de referencia de la vitivinicultura global, es también un hermoso entramado paisajístico, económico y humano.

Entre algunos de esos viñedos se crio María Vargas (Haro, 1971), enóloga y directora técnica de la histórica bodega Marqués de Murrieta (D.O.Ca. Rioja) y de Pazo de Barrantes (D.O. Rías Baixas), que en los últimos años ha situado sus vinos entre los mejores del mundo.

De entre los muchos reconocimientos que avalan su trayectoria, recientemente ha sumado el de “mejor enóloga del mundo”, en los últimos Women in Wine&Spirits Awards 2021 celebrados en China. Con este galardón reconocen su importante contribución a la industria del vino. También su visión de futuro, además de la evidente transformación que ha propiciado en Marqués de Murrieta.

«El reto de una bodega como Marqués de Muerrieta, con 170 años de historia, es actualizarse sin perder su esencia. Nos define el equilibrio entre tradición e innovación»

María Vargas, fotografiada en la bodega Marqués de Murrieta.

María, ingeniera agrónoma con un máster de Enología y Viticultura, lleva prácticamente la vida entera rodeada de vinos. Para ella, entender el viñedo es fundamental, pero también lo es entender al consumidor: “Yo me siento creadora de vinos desde un viñedo, pero es el propio mercado el que te dice si has entendido o no al consumidor. El hecho de que nuestros vinos se agoten antes de que esté lista la siguiente añada es un indicador de que estamos en el buen camino”, cuenta.

Y no sólo ha evolucionado el estilo de los vinos. “Hoy priman la elegancia y el equilibrio”–, también lo han hecho la comercialización, la comunicación y el marketing, que les permiten encarar el futuro con optimismo: “El reto de una bodega como Marqués de Murrieta, con 170 años de historia, es el de actualizarse sin perder su esencia. Y creo que si hay algo que nos define perfectamente es este equilibrio entre tradición e innovación”. Y añade: “Siempre tenemos planes de futuro con una única dirección: la calidad. Es algo que llevamos en nuestro ADN y cada paso que damos está orientado en este sentido”.