Gabriela Palatchi estaba llamada a ser la empresaria en la que se ha convertido. Su formación académica en algunas de las mejores escuelas de negocio de todo el mundo y su legado familiar hacen de ella una joven promesa en el mundo de los negocios.

Hija de Alberto Palatchi, presidente de Pronovias –empresa de moda nupcial fundada por el abuelo de ella en 1922–, y Susana Gallardo, heredera de los Laboratorios Almirall, tuvo una minuciosa y completa formación académica en el internado suizo Aiglon College, primero, y en el Babson College de Boston, después. Conocimientos que le sirvieron para entender algunas de las claves de los negocios, como la disciplina que requiere el emprendimiento y la importancia de cuidar del legado de una empresa familiar (hasta ahora de tres generaciones de historia). Palatchi, que se incorporó a Pronovias en 2013 sabe lo que es trabajar un negocio desde sus inicios, comenzó en la textil como dependienta hasta culminar su experiencia en la casa como especialista en product management. Dejó este cargo en 2016 cuando contrajo matrimonio con su marido Ediz Elhadef y se traslado a Turquía para iniciar una vida, por entonces, con bonitas sorpresas en el horizonte.

Asentada en Estambul, en el año 2017 dio rienda suelta al que ha sido su mayor reto hasta hoy: convertirse en una reputada chef y emprendedora gracias a la creación de su propio negocio culinario, Gabfoods, empresa especializada en la elaboración de comida sin gluten y libre de azucares. Con un éxito consolidado en la capital turca, Palatchi vuelve a casa y estable en Madrid la sede de su empresa. Hasta la capital de su tierra natal acerca un proyecto de gran trascedencia y prepara otros muchos. Todos con raíz gastronómica, su mejor afición y dedicación profesional.

PREGUNTA. ¿De dónde viene esta maestría en los fogones?

RESPUESTA. Me crié en una familia que se come y se cocina muy bien. Tanto mi madre como mi abuela cocinaban siempre y aprendí así. Se lo debo todo a ellas. Ser consciente de la importancia que mi familia le da a la comida, y ver como las recetas se pasaban entre generaciones, fue la fuerza que necesitaba para seguir aprendiendo a nivel personal y llevarla al siguiente nivel.  

P. Aterriza en Madrid, precisamente, para poner en marcha un proyecto gastronómico. ¿Qué puede contarnos?

R. Gabfoods aterriza en Madrid desde Turquía. Con este aterrizaje el negocio evoluciona. Gabfoods

despegó como un servicio de dietas Paleo a domicilio por suscripción semanal. Escuchando las necesidades que había, se desarrolló posteriormente la parte de productos de despensa. Siempre en la línea de comida sin gluten y sin azúcares refinados. Seguimos con la gama de pastelería saludable y finalmente abrimos un restaurante físico. Con una base de aprendizaje sólida, Gabfoods se convierte ahora en un modelo de negocio 100% online. Contamos con un obrador donde se prepara el menú de delivery, la pasteleria saludable, una oferta de catering y nuestros productos de despensa, de marca Gabfoods (desde granolas, crackers, snack saludables…). Todo esto se compra a través de nuestros canales online. Se ha planteado desde una perspectiva de dualidad absoluta entre el enfoque actual de digitalización, y lo hemos juntado con el tradicional, trabajando con con artesanos y productores locales, estableciendo conexiones muy cercanas con ellos para encontrar el orígen de las cosas, los productos de calidad. Que esté bien y siente bien.

P. Como país mediterráneo, España es uno de lugares en los que más tiempo se pasa alrededor de una mesa. Algo que se traduce en el considerable volumen de negocios hosteleros que hay. ¿Qué valor diferencial aporta su negocio para luchar con la enorme competencia?

R. Gabfoods viste la mesa desde mantel a la comida. Creamos una experiencia 360 grados que fusiona el textil y los materiales (la cerámica, el cristal…), con la alimentación. Siempre entendido desde el punto de vista artesano, cuidando los detalles. Apostamos por un canal propio de food delivery, evitando los canales más explotados y que a día de hoy apenas aporta rentabilidad a ninguna de sus partes. Además, queremos tener un impacto positivo también en todo lo que hacemos, así que lo planteamos siempre con un enfoque sostenible, con materiales reciclados, cuidando de todo el flujo de principio a fin.

«Mi padre siempre me dice que hay que dejar de quejarse cuando hay problemas y centrarse en encontrar soluciones. Eso es ser emprendedora», afirma Palatchi 

P. Recientemente ha publicado un libro autoeditado por usted, Casa, dedicado a su abuela. ¿Qué influencia ha tenido ella en su formación y pasión por esta profesión?

R. Mi abuela me enseñó todo sobre la comida, sobre la buena materia prima, pero esencialmente a hacer las cosas con amor y con pasión. Aprendí a cocinar gracias a mis llamadas con ella, pidiéndole sus recetas para poderlas recrear mientras estudiaba. Como muchas cosas en mi familia, empezó por lo básico: el aliño de los berberechos. Ella tenía una forma de ver la cocina muy suya y muy casera, siempre echando mando del ‘ojímetro’. Con el tiempo fui aprendiendo a calibrarlo, y entendí la importancia de cocinar con todos los sentidos y con menos rigidez. Su paciencia me enseñó que la buena cocina es en esencia, paciencia. Es curioso por que con el tiempo siento que todo aprendizaje y autoliderazgo también requiere de ponerle los sentidos.


P. ¿Qué consejos ha recibido de sus padres en su aventura empresarial?

R. Me enseñaron a tener pasión por lo que se hace, a ser positivo, a pensar en grande y, sobre todo, a trabajar duro. Me lo enseñaron a través del ejemplo, que es la mejor manera de aprender. Mi padre siempre me dice que hay que dejar de quejarse cuando hay problemas y centrarse en encontrar soluciones. Eso es ser emprendedora. 

Gabfoods, empresa fundada por Gabriela Palatchi.

P. ¿Cómo se puede aplicar la atropellada llegada de la superdigitalización a la gastronomía? ¿Y qué puede hacer por este sector?

R. La superdigitalización ha hecho que la tecnología aflore en todos los sectores, incluido la gastronomía. Con la constante demanda de actualización y especialización digital, los restaurantes pueden incorporar en sus equipos nuevos perfiles con habilidades digitales. Siendo estos capaces de implementar software que permiten optimizar los servicios: tspoon, para la digitalización de la cocina; flipdish, para crear un propio canal de venta; o bistrohub, para integrar todos los agregadores en una única herramienta. De este modo, la restauración pasa de ser un negocio de real state y se centra en un canal digital con una gran optimización de costes. Esto, a su vez, nos permite una mayor escalabilidad y proyección global a más corto plazo.

P. ¿Cuál diría que son las herramientas básicas del emprendimiento?

R. El emprendimiento, entendido como el tener una idea, es insuficiente. Lo importante está en la ejecución, que pasa por muchas partes: rodearte de gente de confianza, motivar al equipo y no temerle al fracaso –sino entenderlo como un aprendizaje para el futuro–. En ese sentido, hay que aprender de la sociedad americana, en la que es bastante común que en grandes empresas te pregunten cuántas veces has fracasado antes –y cómo lo has superado– para saber cómo te desempeñas en situaciones menos ideales y qué has aprendido de ellas.

P. Por su linaje, su extraordinaria formación académica y su nuevo negocio, está llamada a ser una de las ejecutivas más importantes del país. ¿Cuáles son las bases que rigen su criterio profesional?

R. Sostenibilidad ante todo, también en la economía. Disfrutar de lo que hacemos, y de la vida, y ser personalmente ambicioso. Queremos crear conexiones, tanto con los artesanos como con los clientes, compartir con ellos un modo de vida y unos valores, los valores Gabfoods. 

P. ¿Qué previsión económica y empresarial tiene para su nuevo proyecto?

R. Lo proyectamos con la idea de ser sostenibles a corto plazo. Basado en crecimiento orgánico escalado, a través del posicionamiento en ciudades cosmopolitas, allí es dónde se encuentra nuestro público objetivo. Siguiendo lo que decía antes, desde un punto de vista algo menos económico pero igual o más importante, está el propósito de Gabfoods: el crear conexiones, conectar con nuestros clientes, e ir generando una comunidad.

P. ¿Cómo le gustaría verse en 10 años?

R. Tenemos todos las responsabilidad de dejar un lugar mejor, así que me quiero imaginar generando un impacto positivo para la sociedad, en cualquiera de sus formas: como mujer emprendedora, como una persona preocupada con la sostenibilidad. En definitiva, como alguien con la energía de querer hacer las cosas bien sin miedo.

P. ¿Volverá a ser un agente activo en Pronovias o se ha desvinculado de manera definitiva del sector textil y nupcial?

R. Al textil le debo la fundación de mis bases, un proyecto bonito que aún lo fue más por la suerte de poder trabajar con mi padre. En cierto modo se queda como eso, las bases, y me extrañaría volver al sector nupcial. Sin embargo, sigo vinculada a esa industria. Siempre me ha gustado el diseño y siento especial interés, incluso, he desarrollado vestidos para mi entorno en los últimos años. Siempre tendré una conexión con este sector. Y en breves llegarán sorpresas a Gabfoods.