Forbes House

David Uclés, en Forbes House: “’La península’ no la he escrito con tinta, sino con tiempo. Es el libro de mi vida”

El escritor ha presentado este martes su última novela ‘La ciudad de las luces muertas’ en conversación con el periodista Antonio Martínez Asensio.

David Uclés, a su paso por Forbes House donde ha presentado su última novela.

David Uclés (Úbeda, 1990) es ese tipo de autor que parece haber llegado para dinamitar las etiquetas de la narrativa española contemporánea. No es solo un escritor al uso; es un músico que entiende el ritmo de la frase y un dibujante que proyecta imágenes imposibles en el papel. Tras años de un trabajo casi monacal, ha irrumpido en el mapa literario con La península de las casas vacías, una novela que es un auténtico puñetazo de imaginación.

Uclés ha tenido la osadía de coger el tema más trillado de nuestra historia, la Guerra Civil, y pasarle el filtro del realismo mágico más salvaje, logrando que los fantasmas y las metáforas expliquen el trauma mejor que cualquier ensayo académico. Con una formación que salta de la Filología a los conservatorios de media Europa, su estilo no pide permiso: es barroco, visual y profundamente audaz, consolidándolo como la voz más fresca y libre de una generación que ya no se conforma con el realismo de siempre.

Andrés Rodríguez, director y fundador de SpainMedia y Forbes House, era el encargado de dar la bienvenida al escritor jienense a una velada en la que Uclés presentaba en Forbes House su última novela ‘La ciudad de las luces muertas’ en conversación con el periodista Antonio Martínez Asensio.

«Esta casa, que ya cumple un año de vida, nació como un club para nuestros socios y sus amigos”, explicaba Andrés Rodríguez. “Se trata de la primera ‘Casa Forbes’ en el mundo en sus 108 años de historia. Nuestro objetivo es que los socios se sientan cómodos en este formato basado en la conversación; un espacio de encuentro sin el cual no podríamos llevar a cabo nuestra verdadera razón de ser: los libros».

El periodista Antonio Martínez Asensio y Andrés Rodríguez, fundador de SpainMedia y Forbes House charlan con el escritor David Uclés.

David Uclés tiene claro que su obra cumbre no fue una cuestión de técnica, sino de resistencia: «‘La península’ no la he escrito con tinta, sino con tiempo«, confesaba el autor al mirar atrás y reconocer en el proceso a «varios Davices» que convivieron durante la creación. Con la perspectiva que otorga 2026, Uclés afirma con rotundidad que este es, sin duda, «el libro de mi vida».

Lo que comenzó como un ejercicio de memoria local —donde el escritor solo buscaba «contar la historia de mi pueblo y mis familiares»— terminó mutando en un proyecto de una ambición inabarcable. Para motivarse, decidió investigar a fondo los sucesos de la contienda con el fin de aportar realismo, pero fue entonces cuando todo cambió. El autor explica que, al sumergirse en la documentación de la Guerra Civil, sintió un «clic» determinante: «¿Y si adapto mi novela, donde tengo unos 80 personajes principales, y cuento toda la guerra?», se preguntó.

Ese giro transformó un relato familiar en una odisea nacional. Sin embargo, para no sucumbir a la densidad del proyecto, Uclés admite que necesitó aire: en los periodos de «barbecho» de su gran obra, aprovechó para oxigenar la mente escribiendo otras historias que le permitieron mantener vivo el pulso literario.

El camino para escribir ‘La ciudad de las luces muertas’

Para David Uclés, el oficio de escribir se asemeja más al de un corresponsal de guerra que al de un autor de gabinete. Le seduce la idea de que le envíen a un lugar desconocido para desentrañar un tema ajeno y condensarlo en un libro: «Me pasó con la Guerra Civil y me ocurrió de nuevo con Barcelona, donde quería escribir la biografía de la ciudad«, explica sobre el origen de su estancia en la capital catalana, motivada por una beca que exigía precisamente esa inmersión.

David Uclés ha estampado su firma en el libro de visitas de Forbes House.

Sin embargo, el camino no ha sido sencillo. Traductor de alemán y francés, Uclés ha vivido encadenando ayudas que, como él mismo recuerda con ironía, «no cotizan». A los 25 años tomó una decisión radical: entregarse por completo a la escritura. «Si me dedicaba a la enseñanza, acababa agotado», confiesa, eligiendo la incertidumbre creativa sobre la estabilidad académica.

Uclés comenzó a escribir ‘La ciudad de las luces muertas’ cuando le concedieron la beca Montserrat Roig en Barcelona, consagrada a escribir sobre la capital catalana y que le llevó a arrancar su texto cuando “solo había pasado un día en la ciudad”. Esa ayuda la han disfrutado alrededor de un centenar de escritores, “y solo tres no somos catalanes”, dice con cierto orgullo. Uclés iba a Barcelona para quedarse dos meses y se quedó seis. Durante un tiempo, recordaba, tuvo que ganarse la vida cantando chanson francesa -también es músico- vestido como Edith Piaf. «Me quedé seis meses y frecuentaba El Cangrejo; allí veía el show de las Drag Queens y luego me dejaban subir al escenario con el acordeón». Entre el espíritu de Piaf y la precariedad del artista, Uclés transformó esa supervivencia en el combustible necesario para su literatura.

“Como novela coral, en esta no hay un personaje que destaque más que otro. Son historias cruzadas, una te lleva a la otra. Por eso pensé que venía bien una muleta que guiase al lector. Hablé con una hija de Carmen Laforet, me gustaba mucho ‘Nada’, y decidí que fuera esta autora la que hiciste de guía”, explica el autor sobre ese personaje real, entre los muchos que aparecen en ella, que tiene un papel preponderante en su última novela. Pero reconoce que si tuviera que volver a escribirla ahora, después de leer ’La muerte y la primavera’, la novela póstuma de Mercé Rodoreda a la que llegó después de terminar la suya, y “que ha me ha obsesionado tanto”, habría sido la autora de ‘La plaza del diamante’, que ya aparece en ella, la que hubiera tenido ese papel más importante en su novela.

Tras la charla, el escritor jienense ha sacado su faceta de músico en el Piano Bar.

Uclés, las críticas y cómo escapar de sí mismo

Su anterior novela puso el listón muy alto, así que la acogida para la siguiente era una quimera incluso para el propio autor.  “Yo, iluso de mí, decía: ‘pues todo el mundo me está tratando muy bien, no me van a hacer críticas’. ¡Pero luego me han venido todas en un pack! Hasta hace poco no había ninguna, y yo me preguntaba: ‘¿por dónde me atacarán?’ Sabía que iba a haber críticas negativas escribiera lo que escribiera. Lo más fácil era decir que, si me había ido con el grupo Planeta, me habría hecho más comercial. Pero en realidad, yo esta novela la veo más compleja que la anterior”.

Durante su intervención, era inevitable abordar la polémica con Pérez Reverte y su retirada del congreso sobre la Guerra Civil convocado en Sevilla, se muestra taxativo: “Tengo la tesis sobre la Guerra Civil tan clara… De la gente de izquierdas, soy de los más objetivos. En ‘La península…’ están los abusos que cometieron los dos bandos. Me he recorrido la península y me conozco un montón de intrahistorias que me cuentan los lectores…. Hubo una guerra civil. Pero empezó con un golpe de estado. No es como si los mayores se hubieran despertado un día para matarse. No, hubo un golpe de estado”.

En esa vida suya que también tiene algo de realismo mágico como sus novelas, cuenta Uclés que en julio se va a Venecia y después a Praga. “Me voy un año y medio a Centroeuropa a huir de todo. Lo primero, de mí. Con un acordeón portátil que me he comprado. Creo que con esa soledad, porque tampoco hablo checo, podré escribir la siguiente novela”. Uclés afirma que en esta nueva etapa se va a teñir el pelo rubio y cambiarse el nombre: allí será Joseph. Una terapia necesaria para un autor todavía muy joven que, en apenas dos años, ha vendido 400.000 ejemplares de un libro que se está traduciendo a 18 idiomas y ha publicado otro con el que se ha hecho con uno de nuestros principales premios literarios.

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