Ilustración: Riikka Fransila.

Vivimos en un momento marcado por la baja rentabilidad y la incertidumbre, con episodios de volatilidad e inestabilidad en los mercados. Las principales firmas de análisis reflejan previsiones poco halagüeñas para la próxima década, con rentabilidades reales en renta variable menores al 1% en países desarrollados; y, a pesar de todo, en este contexto, se pueden obtener buenos resultados de inversión si apuntamos en la dirección adecuada.

Esa es la pretensión del libro Inversión de patrimonios (Ed. Deusto 2022), de Jaime Alonso Stuyck y prólogo de Francisco García Paramés: ayudar a responsables de inversión, pero también a cualquier inversor individual, a navegar en las turbulentas aguas de la gestión de patrimonios. Para ello, hay que dejar a un lado la obsesión de anticiparse al mercado y centrarse en aprovechar los ciclos económicos y bursátiles.

Ya lo adelanta Paramés: “El buen inversor es con frecuencia un pensador a la contra, o al menos un pensador inconformista”. Mantener una buena estrategia de inversión en absoluto implica dejarse llevar por el ánimo del mercado si no, más bien, todo lo contrario.

¿Qué nos puede enseñar el modelo de gestión de endowments? Los grandes endowments universitarios americanos han cultivado magníficos resultados de inversión en las últimas décadas. La Universidad de Yale ha conseguido un 12% anual en los últimos 30 años, casi el doble de lo que ha rendido una cartera tradicional. ¿Cómo lo ha hecho?

El caso de Yale, liderado por David Swansen a mediados de los ochenta, es ya todo un clásico e impulsó una revolución en el sector, cuyo eco, lejos de apagarse, se multiplica en la coyuntura actual a manos de voces tan autorizadas como la de Alonso Stuyck.

El autor, director general de la Fundación Internacional IESE y miembro del comité de inversiones de su endowment, nos invita, con esta obra, a aplicar las lecciones que dejó Swansen y a apostar por la inversión value, con decisiones maduradas de asset allocation, con criterio propio y un horizonte temporal razonable –frente a la tendencia cortoplacista– que permita recoger una cosecha inmune a crisis cíclicas y desastres coyunturales.

Desde que se popularizó a finales del siglo XX e inicios del XXI, el modelo de gestión de endowments ha conquistado la industria de inversión, atraída por esas magníficas cifras de rentabilidad, que han tratado de emular primero en Estados Unidos y posteriormente también en Europa.

Alonso Stuyck nos muestra cómo podemos aplicar sus lecciones a nuestras finanzas personales y su propuesta constituye una herramienta esencial para tomar decisiones a largo plazo en la gestión de patrimonios, tanto para profesionales como para inversores particulares.

Navegar el ciclo con maestría

El libro nos enseña a navegar el ciclo y a hacer de las crisis oportunidad. A ser y, sobre todo, a actuar como verdaderos inversores a largo plazo. ¿Se puede no entrar en pánico ante una caída generalizada de los mercados, como el estallido de la pandemia del covid o la invasión de Ucrania? Stuyck nos dice que sí, que debemos mantenernos fieles a nuestro criterio de inversión y aprender de la gestión de endowments para administrar el patrimonio e invertir a largo plazo. Para ello, es fundamental saber manejar la volatilidad y los ciclos de los mercados: aprovechar las fases del ciclo para configurar nuestra cartera.

No podemos olvidar la claridad en la política de inversión e, incluso, escribirla o registrarla para que sirva de guía en momentos difíciles, como haría cualquier gestor de endowments.

Además, un paso clave es elegir buenos gestores de inversión –uno de los aspectos en los que ponen más atención los endowments– y, sobre todo, nunca invertir en un fondo si no entiendes la estrategia de inversión.

Una vez configurada una cartera, no es necesario, ni suele ser recomendable, una alta rotación, sino una inteligente y pausada gestión de riesgos que evite ir de flor en flor en función de la coyuntura.

El libro incluye soluciones aplicables por cualquier inversor a largo plazo y nos presenta el endowment y sus características, pero también fundamentos básicos de inversiones financieras orientados a la gestión de patrimonios y un exhaustivo desarrollo de los principales retos a los que se enfrenta cualquier inversor a largo plazo, institucional o particular.

Una guía para inversores con ideales

El modelo de endowments conduce a una gestión del patrimonio eficaz y posibilita la equidad intergeneracional: la gestión se realiza de tal forma que la siguiente generación recibe unas rentas (al menos) con el mismo poder adquisitivo que las actuales.

No olvidemos que un endowment está formado por los fondos de una fundación o entidad gestionados por expertos financieros con el objetivo de obtener rentabilidad para el desarrollo de proyectos. Se trata de acrecentar un patrimonio perpetuo al servicio de unos ideales.

El ejemplo paradigmático lo encontramos en los endowments de las grandes universidades americanas, como Harvard o Yale, que invierten sus rendimientos en el impulso y financiación de proyectos de investigación y expansión.

En los doce meses del curso 2019-2020, mientras la bolsa mundial había registrado una rentabilidad negativa del -6,3% arrastrada por la pandemia de covid, el endowment de Yale obtuvo un +6,8%. ¿Qué hacen sus gestores para obtener estos resultados tan espectaculares? Eso es lo que nos muestra el libro de Stuyck, una guía imprescindible para inversores a largo plazo.