Los verdaderos referentes de los mercados se cuentan con los dedos de una mano. Uno de ellos es, sin duda, Bill Gates. El fundador de Microsoft, además de ser uno de los mayores filántropos del planeta, ocupa la posición de uno de los inversores referentes para la mayoría de los inversores. Sus movimientos son seguidos y replicados por muchos operadores. La clave del éxito puede estar en seguir a los que mejor lo han hecho con el paso de los años.

Las últimas apuestas de Gates sirven de brújula para muchos. La guía necesaria para cosechar esos réditos que se necesitan. ¿Cuáles son sus inversiones más recientes? ¿Resultan interesantes? El multimillonario estadounidense, lejos de mantenerse al margen en un entorno de mercado en el que la volatilidad ha regresado a escena, ha ajustado sus carteras centrándose en empresas que su equipo lleva teniendo en el radar algunos meses.

La más actual la hizo a través de su fondo de inversión, Breakthrough Energy Ventures, que abarca el espacio de la transformación energética. Un nicho en el que se lleva focalizando durante algunos años. En concreto, invirtió recientemente 10 millones de dólares en una startup que aún no tiene ni ingresos ni clientes, Mangrove Lithium, y cuya principal línea de negocio es el litio.

Es una inversión de nicho, pero podría tener implicaciones críticas para el mercado de vehículos eléctricos en rápido crecimiento, ya que sus fundadores apuntan a mejorar una parte muy específica de la cadena de suministro de este recurso: convertir el litio en bruto en material para baterías.

El litio se usa en baterías para vehículos eléctricos porque es el metal más liviano y tiene la relación carga-peso más alta, lo cual es importante cuando se construye una batería para el transporte

Durante la última década, la cantidad de vehículos eléctricos se ha expandido rápidamente, superando los 10 millones de vehículos eléctricos en las carreteras a nivel mundial, según la Agencia Internacional de Energía. «A medida que la demanda de vehículos eléctricos siga creciendo, también lo hará la demanda de litio, por lo que esta empresa puede estar bien posicionada», apuntan los expertos de Atlantic Capital.

«El crecimiento en la cantidad y tamaño de baterías para vehículos eléctricos será responsable de más del 90% de la demanda de litio para 2030», según comenta Andrew Miller, director de operaciones de Benchmark Mineral Intelligence. Se prevé que la demanda crezca de aproximadamente 354.000 toneladas métricas de carbonato de litio equivalente en 2020 a 2,57 millones de toneladas métricas para 2030.

«Esa demanda podría ser difícil de satisfacer porque no porque la cantidad de litio sea limitada, sino porque hay recursos limitados para convertir ese litio en una forma utilizable por la industria de las baterías», dice Miller.

Los expertos de la firma de análisis sostienen que, aunque parezca un posicionamiento “arriesgado” por parte de Gates, sin duda la transformación energética de los próximos años genera un enorme atractivo para una compañía dedicada a este nicho tan específico e importante en el negocio de las baterías.

La realidad es que cualquier inversor minorista que quiera centrarse en este espacio lo puede hacer invirtiendo directamente en la compañía. Además, otra alternativa es apostar por algún fondo cotizado con exposición al litio, como es el caso del ETF Global X Lithium.

La lupa en la agricultura y el transporte

Pero esta no es la última gran inversión de Gates. A pesar de que casi la mitad de su cartera comprende solo Berkshire Hathaway, el conglomerado liderado por el legendario inversor Warren Buffett, su holding se está centrando en dos espacios que tienen una relación directa con la sostenibilidad del mañana.

La primera es Deere & Company, una empresa que comercializa maquinaria agrícola. Según las presentaciones regulatorias, Gates ha realizado una inversión en 1 millón de acciones de la compañía por un valor de 346 millones de dólares, lo que representa el 1,49% de la cartera.

Ross Gilardi, analista de Bank of America, explica que es momento de comprar títulos de la compañía con un precio objetivo de 425 dólares. «Deere presentó un beneficio trimestral más sólido de lo esperado y elevó su pronóstico para todo el año, además de que las ventas de tractores y cosechadoras están respaldadas por la demanda china de productos agrícolas y el repunte del mercado del bioetanol con los precios del petróleo», explica para reafirmar su posicionamiento de comprar acciones de la empresa. Entre los hedge funds destacados que se centran en Deere, se encuentran First Eagle Investment Management, que posee 1,4 millones de acciones por valor de más de 469 millones de dólares.

Por otra parte, Kansas City Southern es otra de las últimas grandes inversiones de Gates. Se trata de un holding de transporte con sede en Missouri. El holding de Gates ha adquirido recientemente 2,1 millones de acciones de la compañía, lo que representa el 2,55% de la cartera total. «Canadian Pacific Railway acordó adquirir Kansas City Southern en el acuerdo ferroviario más grande en más de una década, por lo que la fusión creará la primera red por tren que conectará Canadá, Estados Unidos y México, y debería beneficiarse de la aprobación del Acuerdo Comercial USMCA», asegura Gilardi. 

«Iniciamos una posición en KSU en el cuarto trimestre, ya que esperábamos que se beneficiara del crecimiento del comercio en América del Norte y lo vimos como un candidato para la consolidación», concluye al respecto sobre el por qué es buen momento para invertir en la compañía.

Gates se mueve muchas veces en la sombra sin hacer excesivo ruido. Sin embargo, sus inversiones tienen la pretensión de mostrar una gran solidez con el paso de los años.