Igor Garzesi y Salvo La Porta, retratados en las oficinas de Banco Mediolanum, en Barcelona, el 8 de octubre. (Foto: Eric Altimis)

El camino en la industria de la gestión de activos siempre es sinuoso, y por eso es clave llevar una estrategia de inversión adecuada que cimente la solidez a largo plazo. Banco Mediolanum, con más de 5.000 millones de euros en fondos de inversión, es uno de los protagonistas de la industria en España y una historia de éxito del sector.

En 10 años ha conseguido multiplicar por 10 el volumen de fondos de inversión, pasando de 450 millones a los cerca de 5.000 millones que tiene ahora (en concreto, 4.723 millones de euros). Además, en los dos últimos años ha crecido un 50% en fondos de inversión.

“Las buenas decisiones son las que permiten las buenas inversiones”, destaca Igor Garzesi, consejero delegado de Banco Mediolanum. “Por eso nuestra misión, nuestra razón de ser, es acompañar a nuestros clientes a lo largo de la vida y asesorarles para que tomen las mejores decisiones, que les permiten alcanzar sus metas y lograr sus objetivos”, añade.

En los últimos 12 meses Mediolanum ha crecido un 32% –más de 1.100 millones de euros– en fondos. Unos datos que responden a ese enfoque estratégico que tiene el equipo gestor en su hoja de ruta.

La industria ha sufrido una fuerte volatilidad en las entradas y salidas de patrimonio (un ejemplo son las salidas netas de más de 2.000 millones de euros en el primer trimestre de 2020 o las salidas netas de más de 3.500 millones de euros en el último trimestre de 2018). Con todo, Banco Mediolanum lleva más de 10 años ininterrumpidos de entradas netas de dinero en fondos un mes tras otro.

De hecho, en uno de los peores trimestres de la industria de los fondos en España (el primer trimestre del pasado ejercicio), cuando el conjunto de los fondos vio salir más de 2.000 millones de euros, la entidad financiera batió sus récord de suscripciones netas en fondos hasta el momento. Un hito que después ha superado en 2021.

Salvo La Porta, director comercial de Banco Mediolanum, apunta el interés de la entidad en fomentar esquemas de inversión estables a largo plazo. “Los fondos son una de las mejores soluciones de inversión que existen, pero la clave es usarlo de forma adecuada y acorde a las necesidades y objetivos de cada cliente. De hecho, más importante que en el fondo que se invierte es el cómo se invierte”, precisa. “Hemos visto muchos ahorradores perder dinero invirtiendo en los mejores fondos del mundo y, en cambio, ver a otros ahorradores lograr grandes resultados en fondos normales”. 

¿La diferencia? La capacidad de tomar buenas decisiones. “Por ejemplo, mantener la calma en un momento de caída de los mercados y no deshacer una inversión pesada a largo plazo solo porque hay una corrección puntual”, ahonda.

La Porta expone que hay otras buenas decisiones de inversión, como no intentar invertir siguiendo las modas o las promesas de increíbles rentabilidades inmediatas. “En este sentido, un enfoque óptimo cuando tenemos una inversión a largo plazo es aprovechar las correcciones o las caídas a corto plazo para aumentar nuestras inversiones, de manera que nos beneficiemos de la reducción de los precios”.

Y no sólo eso. También, aprovechar las ventajas de los sistemas de inversión a través de aportaciones periódicas, que permiten potenciar los resultados finales. Eso sí, el director comercial opina que la mejor decisión es apoyarse en un asesor para que nos ayude a tomar siempre las mejores decisiones. 

“Un ejemplo: en marzo de 2020 logramos unos niveles de entrada récord de dinero en fondos de inversión, justo cuando el sector experimentaba una sangría de rembolsos. ¿Por qué? Entre otras razones porque los clientes que tenían planificaciones de ahorro a largo plazo aprovecharon en muchísimos casos para aumentar sus inversiones con la caída de precios”, analiza. “Hicieron lo que todo el mundo sabe que hay que hacer, pero tan difícil de hacer en realidad: convirtieron la volatilidad en su aliada”.

Una de las cosas que sucede en los mercados es que periódicamente hay bajadas: si estás preparado las puedes aprovechar. Si no lo estás, seguramente te dejarás llevar por tus emociones y tomarás decisiones que perjudicarán tu patrimonio.

Por eso, Banco Mediolanum avanza en ese mismo horizonte. “Ahora nuestro empeño es seguir creciendo para poder asesorar cada vez a más familias; y la siguiente etapa es llegar a los 3.000 asesores financieros, 3.000 family bankers”, cuenta Garzesi, el consejero delegado. 

El resultado de las inversiones, al final, no depende ni del producto ni del mercado; depende de las decisiones de los inversores y de su capacidad para gestionar sus emociones y sesgos. Y por eso es tan importante la labor del asesor, “que no tiene un vínculo emocional con el dinero sino una relación profesional, racional”, concluye La Porta.