Los criptoactivos han llegado para quedarse. Su potencial y su tendencia alcista son indiscutibles y, tras la buena acogida por parte de los inversores de a pie, su rentabilidad ha empujado a numerosas entidades financieras internacionales a entrar en el mundo de los activos digitales.

Hay compañías que se mueven desde hace años como pez en el agua y lideran el cambio. Bitpanda, el unicornio que nació en Austria en 2014, valorado en más de 4.000 millones de dólares, se ha convertido en una de las fintech más punteras de Europa. Comenzó como una plataforma de inversión en activos digitales, principalmente criptomonedas, y desde entonces ha crecido hasta superar los 3 millones de usuarios con una propuesta de inversión integral multiactivo (acciones, criptomonedas, criptoíndices, ETFs y metales preciosos).

La seguridad, sencillez y agilidad de su plataforma, desde la que los particulares pueden invertir a partir de un euro, es solo uno de los motivos de su éxito. Ofrece también planes de ahorro periódico y una tarjeta de débito para hacer pagos directamente, además de un exchange propio, Bitpanda Pro, destinado a inversores más avanzados o profesionales.

Pero la compañía no ofrece solamente servicios B2C, sino que además acaba de lanzar un producto dirigido a actores institucionales para ayudar tanto a los más tradicionales como a las fintechs a ofrecer de forma más fácil activos digitales con su propia marca. Así, además de celebrar la llegada de más profesionales al mercado cripto, la impulsa. “Desde hace un año hemos visto la explosión entre los institucionales llamados por las altas rentabilidades y la maduración del sector. Es muy positivo porque va a inyectar mucho dinero y aportar más profesionalización, además de acelerar la regulación y adopción”, explica Alejandro Zala, al frente de Bitpanda España.

Hasta ahora, las instituciones tradicionales han descuidado estos activos y su volatilidad ha sido un gran desafío. Sin embargo, se puede combatir sin renunciar al producto. “Conseguir rentabilidad es cada vez más complicado y los grandes patrimonios la tienen que buscar en inversión alternativa o activos con mayor riesgo. Cripto ofrece liquidez, diversificación, rentabilidad y es especialmente atractivo para perfiles que invierten a largo plazo”, añade Zala.

De los 10 productos más rentables a nivel mundial del último año, 9 eran criptomonedas. Algunas han mostrado rentabilidades de más del 8.000%. Por ello, no es de extrañar que en los próximos años veamos gestión pasiva en criptodivisas al alcance de cualquiera, así como multitud de fondos de gestión activa. En este sentido, empiezan a aparecer productos en las plataformas más punteras como los criptoíndices. Por ejemplo, el BC10 de Bitpanda registra una rentabilidad en lo que va de año del 354% y permite no centrarse en una moneda con- creta, sino diversificar y evitar estar permanentemente pendiente del mercado.

Así, otra gran razón por la que las instituciones tradicionales han desatendido los activos digitales durante tanto tiempo es porque simplemente no podían ofrecerlos. Carecían, y la mayoría aún carece, de infraestructura técnica necesaria. Para superarlo, la plataforma ha lanzado Bitpanda White Label Solution, un producto que permite a las fintech, bancos y plataformas crear su propia oferta de inversión totalmente digital, con la imagen y el estilo de su marca, pero apoyándose en la infraestructura de Bitpanda.

Los clientes de banca privada son exigentes y conocen su rentabilidad, pero es necesario que los banqueros privados manejen y presenten estos productos. “El principal interés de cualquier banquero es ofrecer los productos más rentables y sobre las criptomonedas es necesario que se formen y las entiendan. Toda la industria está manos a la obra porque el interés de sus clientes les empuja. Los primeros que lleguen se quedarán con una parte importante de la tarta”, subrayan desde Bitpanda, que este año espera multiplicar por seis sus usuarios y por siete sus ingresos respecto a 2020.

Morgan Stanley se ha convertido en el primer gran banco en anunciar que ofrece fondos de bitcoin y JPMorgan Chase trabaja en un producto similar, mientras que su rival, Wells Fargo, anunció que va a lanzar un fondo de criptodivisas de gestión activa. Goldman Sachs ya dispone de derivados basados en bitcoin y, próximamente, opciones y futuros en ether.

Bitcoin ha sido el activo más rentable de la última década con muchísima diferencia y, sin duda, “es un producto más a considerar y debería ser parte de cualquier cartera de inversión”, indica Zala. Este año está siendo el protagonista de todas las conversaciones. Sus precios alcanzaron máximos históricos por encima de los 60.000 dólares.

La inversión periódica, constante y con visión a largo plazo son las tres claves que destacan en Bitpanda para combatir su volatilidad. Para facilitarlo, han desarrollado planes de ahorro configurables a cualquiera de sus activos, por cualquier cantidad y temporalidad (semanal, quincenal o mensual). También han desarrollado tres criptoíndices de 5, 10 y 25 criptomonedas que se rebalancean automáticamente de forma mensual y permiten una especie de inversión pasiva y diversificada en cripto. Las criptomonedas ya no son una moda, son una realidad con una rentabilidad extraordinaria. Ahora toca a gobiernos y reguladores dar la confianza y el impulso definitivo a esta industria