La confianza en la recuperación económica es el principal motor de los mercados de renta variable, ya que se valora el fuerte crecimiento de los beneficios en medio de unas condiciones financieras flexibles y un repunte de la inflación sólo temporal.

En el segundo trimestre, muchos expertos señalan que probablemente veamos el pico de la aceleración en un contexto que seguirá siendo positivo para la renta variable, pero con un empuje probablemente menor.

“La economía de reflación seguirá fomentando la exposición a los mercados cíclicos, a los valores de pequeña capitalización y a los valores de valor, ahora sostenidos por un fuerte repunte del ciclo de las ganancias”, asegura Kasper Elmgreen, director de Renta variable de Amundi Asset Management en un reciente informe.

También esperamos que el tema de los dividendos vuelva a ser el centro de atención. En general, más allá de 2021, es probable que el crecimiento de los beneficios continúe a un ritmo de dos dígitos durante los próximos dos años”, añade.

Sin embargo, la recuperación de los beneficios es ahora una opinión consensuada y esto en sí mismo es un riesgo importante, junto con un repunte sostenido de los rendimientos de los bonos. Así pues, los inversores deberían mantenerse activos y centrarse en el análisis fundamental.

Este contexto actual ha provocado que la renta variable europea haya tenido un gran rally durante los últimos doces meses, apreciándose un 39,3%, mientras los datos macroeconómicos subyacentes comienzan ahora a levantar cabeza. El Fondo Monetario Internacional (FMI) ha aumentado sus proyecciones del PIB de la Eurozona a un 4,4% para 2021 y 3,8% para 2022, cuando tres meses atrás lo estimaba en 4,2% y 3,6%, respectivamente.

Las alternativas punteras

De acuerdo con el Índice Económico de Sorpresas de Citi, los datos macro europeos han pegado un giro desde noviembre de 2020, superando a los de Estados Unidos. No obstante, el rendimiento de la renta variable europea ha sido muy inferior al de otras regiones alrededor del mundo, con una diferencia del 15% con respecto a la estadounidense, un 6,4% con el MSCI World Value y un 21% con la japonesa, todo lo cual le deja cierto margen para un rally sostenido.

“La ratio estimada de Precios/Beneficios (PER) del índice EuroStoxx 600 ha caído del récord de junio último debido a que el gran salto que los resultados corporativos proyectados tuvieron, superó a las subidas de precio de las acciones”, concreta Aneeka Gupta, director de análisis de WisdomTree.

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A medida que salimos de la pandemia el mercado europeo podría ser por tres razones. En primer lugar, porque la recuperación global favorece a la economía europea dependiente de las exportaciones. También, porque el levantamiento de restricciones beneficiará a los valores cíclicos sensibles, mientras que el fondo de recuperación de la UE impulsará su revival.

La hoja de ruta para la reapertura y para la aceleración de los beneficios en los próximos trimestres parece sólida, con algunas divergencias entre sectores. Los más sensibles a las actividades veraniegas, como los viajes y el ocio, están sufriendo nuevos retrasos debido a la lentitud de las campañas de vacunación, mientras que los sectores más cíclicos vinculados a la recuperación mundial siguen rindiendo bien. En el otro extremo, estamos examinando nombres defensivos selectivos en los sectores farmacéutico y de bebidas por sus atractivas valoraciones.

“Desde el punto de vista del estilo, el valor y los sectores cíclicos siguen siendo temas clave, pero es importante seguir centrándose en los balances sólidos. Por último, el plan de infraestructuras de Estados Unidos podría ofrecer oportunidades a los actores europeos de los sectores de materiales, industria y energías alternativas, sobre los que ya teníamos opiniones positivas”, afirma Elmgreen.

Por su parte, la economía estadounidense se está acelerando claramente, y el plan de infraestructuras podría ampliar aún más el escenario Goldilocks para la economía estadounidense en 2022. La dispersión sectorial ha sido amplia, señal de que la gran rotación está en marcha.

El cambio hacia el valor cíclico se mantiene debido a la amplia brecha de valoración frente al crecimiento, la mejora potencial de los beneficios cíclicos más adelante en 2021 y un rendimiento más pronunciado.

Joe Biden, presidente de EEUU. (Getty Images)

“Un riesgo a vigilar, y que ahora el mercado infravalora, es un aumento del impuesto de sociedades”, comentan los expertos de Amundi AM.

El mercado es complaciente y espera ver un leve aumento de los impuestos. Para reflejar estas opiniones, seguimos siendo positivos en cuanto a los valores cíclicos de alta calidad— en particular, los financieros y la energía, y los consumidores directamente afectados por la crisis del covid-19.

“Un enfoque selectivo es mucho más importante ahora que las valoraciones se enriquecen y que algunos segmentos de valor aún no han puesto precio a la recuperación, mientras que otros ya lo han hecho”, destaca Elmgreen.

Al mismo tiempo, cada vez hay más recomendaciones de mantener una postura muy cautelosa respecto a los valores de crecimiento y minimizar la exposición al valor profundo/deprimido. Los temas ESG también deberían ganar impulso debido a la agenda del presidente Biden, con la transición energética en los sectores de valor y los temas de desigualdad social en primera línea.