Este viernes 13 de febrero regresa a los cines una de las historias de amor más tenebrosas y cargada de tensión psicológica. Cumbres Borrascosas, una de las obras más significativas de la literatura del siglo XIX, resurge bajo la mirada de la directora Emerald Fennell, en las que la lujuria, obsesión y pasión desmedida, gana el mismo protagonismo que al amor. Una narrativa cuya vejez ha permanecido intacta y cuya autoría suscita interés por su tragedia: Emily Brontë.
Aunque Margot Robbie y Jacob Elordi son los nuevos nombres ligados a la novela, hubo un tiempo en el que, mucho antes de las adaptaciones cinematográficas, Emily Brontë era la única persona unida a la historia de Catherine y Heathcliff. La que es hoy todo un emblema y laureada de la época, tuvo una vida de pérdidas prematuras, soledad, y la sombra de publicar bajo seudónimo.
Una carrera de luces y sombras fugaces
Emily Brontë nació en 1818 en Yorkshire (Inglaterra), aunque creció en Haworth, un pueblo aislado, de paisaje salvaje y ventoso, que caracterizó y configuró el ADN de su obra. Fue la quinta de seis hermanos, tres de sus hermanas murieron siendo niñas, y Emily permaneció unida a sus hermanas Charlotte y Anne Brontë, también escritoras, y a su hermano Branwell. Al quedar huérfanos de madre, fueron criados por su padre, Patrick Brontë, y su tía.
Su primer trabajo fue -brevemente- como institutriz. Estudió en Bruselas francés, alemán y música, con el objetivo de abrir su propia escuela, sueño que no prosperó al abandonar los estudios. Aún así, su aprendizaje autodidacta y su papel como lectora voraz, fueron motivos más que suficientes para comenzar su carrera como escritora.
En 1846, junto a sus hermanas Charlotte y Anne, publica un libro de poemas bajo seudónimos: Currer, Ellis y Acton Bell respectivamente. La finalidad de utilizar nombres masculinos fue evitar el rechazo social y ser tomadas en serio. Un año después, 1847, publica en solitario su gran y única obra, Cumbres Borrascosas a los 29 años. Al cumplir los 30, Emily Brontë fallece de tubercolosis. En el 1949 es Anne la que muere a los 29 años y más tarde, Charlotte a los 38 años en 1955.
El boom de ‘Cumbres Borrascosas’
Considerada hoy una de las grandes obras del siglo XIX, Cumbres Borrascosas fue punto de mira por la complejidad de sus personajes, Catherine y Heathcliff, cuya relación e individualidad presenta matices psicológicos elaborados y profundizados, llegando a ser catalogada por la crítica victoriana como «salvaje».
La historia sigue la destructiva e intensa relación de Catherine Earnshaw y Heathcliff, un niño huérfano adoptado por la familia de ella, en Yorkshire. Unidos desde la niñez, su amor se ve truncado cuando Catherine decide casarse por conveniencia con Edgar Linton. Tras esta traición, Heathcliff dedica su vida a la venganza contra el matrimonio, desencadenando un ciclo de odio que afecta a dos generaciones. Brontë aquí explora la obsesión, el orgullo y las consecuencias de un amor imposible.
Definir el género al que pertenece es un resultado de mezclar novela gótica, por su escenario y marco tenebroso y aislado; romanticismo por la carga emocional y representación de pasiones extremas; y psicológica por el análisis y exposición de elecciones y comportamientos moralmente cuestionables.
De las páginas a la gran pantalla
Aunque la versión de la directora Fennell es de los estrenos más esperados del 2026, sobre todo por la interpretación de Robbie y Elordi, lo cierto es que no es la primera vez que el cine la adapta. La primera de ellas fue incluso en cine mudo en 1920, pero las más memorables son la de 1939, dirigida por William Wyler, con Laurence Olivier y Merle Oberon, considerada una de las versiones más clásicas; o la de 1992 protagonizada por Juliette Binoche y Ralph Fiennes.
