“La brecha entre lo que nos gustaría ser y lo que somos realmente es cada vez más amplia. La publicidad y los medios de comunicación retratan en Estados Unidos un auge incesante del ejercicio físico y los cuerpos perfectos. Pero la realidad es que no somos una nación de corredores, de pesas ni de figuras estilizadas.

Más bien somos, cada vez más, una nación sedentaria y con pocas ganas de levantarnos del sillón…”

Hace tres décadas, ‘Forbes’ se preocupaba por las costumbres alimenticias y el estilo de vida de los estadounidenses, a tenor del incremento de los problemas de salud derivados de los malos hábitos. Treinta años después, la cosa parece haber ido a peor.