La fascinante decadencia de Schengen

Schengen, una pequeña localidad de Luxemburgo con unos 500 habitantes, cobró auténtico protagonismo cuando en 1985 Alemania, Francia, Luxemburgo, Holanda y Bélgica firmaron allí el ‘Tratado de Schengen’. Mediante este acuerdo, los estados firmantes eliminaban los controles fronterizos entre ellos permitiendo la libre circulación de individuos y mercancías.

Más de 30 años después, esos cruces de frontera se cierran. La Unión Europea y el espacio Schengen se han visto obligados a tomar esta medida para intentar frenar el contagio por coronavirus entre los ciudadanos del Viejo Continente.

El fotógrafo español Ignacio Evangelista plasma en esta serie (portfolio publicado en el número 53 de Forbes) la triste, pero fascinante decadencia de estos cruces de frontera.

Cruce de fronteras entre Fratres (Austria) y Slavonice (República Checa).

La fascinante decadencia de Schengen

Control fronterizo entre Rattersdorf (Austria) y Köszeg cs (Hungría).

La fascinante decadencia de Schengen

Frontera entre Ždarky (República Checa) y Pstrazna (Polonia).

La fascinante decadencia de Schengen

Col de Portalet, puerto fronterizo entre España y Francia.

La fascinante decadencia de Schengen

Frontera entre Eisenberg (Austria) y Vaskeresztes (Hungría).

La fascinante decadencia de Schengen

Cruce de fronteras entre Drasenhofen (Austria) y Mikulov (República Checa).

La fascinante decadencia de Schengen

Frontera entre Nowa Morawa (Polonia) y Staré Mesto (República Checa).

La fascinante decadencia de Schengen

Control fronterizo entre Mörbisch am See (Austria) y Fertörákos (Hungría).

[td_smart_list_end]