El primer año de la pandemia ha puesto de manifiesto la importancia de contar con directivos y jefes de equipo capaces de adaptarse a un entorno cambiante, a una incertidumbre sin fecha de caducidad. Más allá de las capacidades técnicas de cada profesional, las herramientas conocidas tradicionalmente como ‘soft skills’ o habilidades blandas se han puesto en valor como nunca antes. 

¿Qué es ser un buen líder en un contexto como el actual? ¿Qué demanda el mercado de trabajo? ¿Cómo se han adaptado los planes universitarios para mejorar la empleabilidad y el acceso al mercado laboral actual? Estas han sido algunas de las cuestiones que han abordado Sofía Benjumea, directora de Google Startups España, Rosa Visiedo, Rectora de la Universidad CEU San Pablo, José Antonio Pinilla, CEO de Asseco Spain, y Miguel Mercado, director nacional de Randstad Professionals, en el desayuno “Forbes Talks: El nuevo líder, ¿adaptabilidad al cambio?”, celebrado este martes en la sede de Forbes España en Madrid y moderado por Idoia Sota, subdirectora de la cabecera.

Las perspectivas de los cuatro invitados convergen en una conclusión fundamental: el líder actual y futuro no se define por sus conocimientos técnicos o su formación, sino por contar con las habilidades que van a permitirle guiar a su equipo o empresa en un escenario complejo. Y esas competencias deben transmitirse desde la universidad para que los profesionales puedan desarrollarlas a lo largo de su carrera profesional y lograr un impacto real tanto en el sector en el que se desempeñen como en la sociedad en general. 

“Los líderes de hoy, y del mañana, tienen mucho que aprender de los emprendedores. Además de la visión, han de tener capacidad de comunicar para que todo el equipo de colaboradores vaya en la misma dirección y para que los demás stakeholders estén también estén alineados”, opina Sofía Benjumea, directora de Google Startups. “Pero, además, deben ser flexibles ante la adversidad y ser capaces de crear un entorno seguro para que la diversidad sea real, no se quede en cumplir los números, y permita a todos crecer y hacer su aporte”.

Sofía Benjumea, directora de Google Startups España. (Luis Camacho)

En la misma línea, Miguel Mercado, director nacional de Randstad Professionals, sostiene que “las habilidades que una empresa busca en un líder o un profesional no son solo conocimientos, ‘soft skills’ como la adaptabilidad al cambio y la capacidad de comunicación son clave. Son competencias que están al mismo nivel, sino por encima, de los conocimientos técnicos”.

Miguel Mercado, director nacional de Randstad Professionals. (Luis Camacho)

Completa su opinión José Antonio Pinilla, CEO de Asseco Spain: “Hoy y en el futuro, un líder debe apoyarse en esas ‘soft skills’ como la empatía y, sobre todo, la confianza en los miembros del equipo. Todo empieza en las universidades: tienen que coger esas habilidades y ser capaces de transmitirlas a sus alumnos para que las desarrollen durante su carrera y tengan impacto en el futuro”.

José Antonio Pinilla, CEO de Asseco Spain. (Luis Camacho)

Rosa Visiedo, Rectora de la Universidad CEU San Pablo coincide en esto: “Las universidades han de trabajar junto con las empresas, es algo necesario si queremos formar a esos creadores del futuro”.

Rosa Visiedo, Rectora de la Universidad CEU San Pablo. (Luis Camacho)

La pandemia ha servido para acelerar tendencias que habían arrancado en los años previos pero que avanzaban a un ritmo más pausado como la digitalización de la economía. Este proceso afecta tanto a los procesos de producción como a la organización, estructura y gestión de las empresas, así como al consumo y a la manera en que los ciudadanos interaccionan con las compañías. En este contexto, los perfiles más demandados “son todos los englobados dentro de las áreas de conocimiento STEM”, acrónimo en inglés de las disciplinas académicas ciencia, tecnología, ingeniería y matemáticas, apunta Mercado.

Pero el mercado laboral español no está siendo capaz de satisfacer la demanda de estos perfiles técnicos, generando una brecha entre puestos vacantes y perfiles cualificados. “Hay un desfase y es ahí donde creo que es necesario que la educación, incluso desde las etapas más tempranas, impulse el interés por las carreras técnicas”, añade el directivo de Randstad Professionals. Pinilla confirma esta brecha en el mercado: “El teletrabajo ha elevado la demanda de perfiles especialistas en ciberseguridad, por ejemplo, y faltan profesionales para cubrir las oportunidades”. 

Benjumea y Visiedo durante el desayuno Forbes Talks. (Luis Camacho)

En esta brecha influyen varios factores, desde la falta de interés en este tipo de ramas de conocimiento hasta las barreras al reciclaje que sienten algunos profesionales al considerar que no están en el momento de cruzar una línea así en su trayectoria. 

«Las universidades han de trabajar junto con las empresas, es algo necesario si queremos formar a esos creadores del futuro», Rosa Visiedo

“La mentalidad de tener un trabajo para toda la vida sigue, pero dura poco”, comenta la Rectora de la Universidad San Pablo CEU sobre la manera en que este centro aborda la formación de sus alumnos. “Tratamos de ponerles los pies en el suelo y prepararles para ser buenos profesionales, excelentes en su profesión y como persona, con capacidad para liderar el cambio y la transformación”, añade.

Desde esta universidad impulsan un proyecto de enseñanza que va más allá de los conocimientos técnicos propios de cada grado o postgrado, destaca su Rectora. Son conscientes de que la empleabilidad de sus alumnos en un entorno como el actual va a depender también de sus capacidades digitales y, sobre todo, de sus aptitudes para afrontar con resiliencia distintos desafíos: el pensamiento crítico, la inteligencia emocional y la adaptabilidad. «Las competencias humanísticas son algo permanente frente a las competencias técnicas o digitales, que es necesario seguir actualizando», añade.

Esta apuesta por fomentar la adaptabilidad es un beneficio a largo plazo para el profesional. La ambición de querer avanzar profesionalmente y la inquietud por seguir conociendo y adquiriendo herramientas abre las puertas de la reinvención profesional. La propia Benjumea pone como ejemplo su trayectoria laboral que comenzó como periodista para más tarde estudiar un MBA y apostando por el emprendimiento.

Bajo su punto de vista, las aptitudes necesarias para el liderazgo van más allá de lo que puede aportar la formación universitaria, es cuestión de «actitud en la vida». «No me formo para ser empleado de alguien, hay que pensar de otra forma: soy mi propio proyecto. Es necesario fomentar la curiosidad y aportar con las capacidades propias al entorno», afirma. «Aunque seas trabajador por cuenta ajena, todo lo que aprendas da forma a un perfil con el que se puede hacer un gran aporte a la comunidad».

La ejecutiva de Google Startup España destaca, precisamente, el papel que la red de contactos tiene en el desarrollo profesional. «Es algo de lo que se habla poco y soy lo que soy gracias a los pasos que he dado y a la red que he ido creando, estudiando, descubriendo mis aptitudes», subraya.

Pinilla y Mercado durante un momento del desayuno Forbes Talks. (Luis Camacho)

Y de esta capacidad de reinvención tienen mucho que mostrar los emprendedores, recuerda Benjumea. “Las startup han demostrado algo único durante la pandemia: la resiliencia y la capacidad de cambiar el rumbo de una manera brutal. En cuestión de semanas adaptaron sus modelos de negocio, su rumbo, en busca de formas con las que contribuir al problema actual. Su adaptación ha sido tan brutal que muchas están ahora más fuertes que nunca”, asegura.

«Las startup han demostrado durante la pandemia su resiliencia y su capacidad de cambiar el rumbo del negocio en cuestión de semanas», Sofía Benjumea

Esta experiencia pone sobre la mesa algo clave para el liderazgo que demanda un entorno cambiante como el actual: “La pasión de los emprendedores, su capacidad para convencer y para atraer clientes, así como para pivotar y adaptarse a los cambios” son herramientas clave para lograr el éxito del negocio.

Benjumea y Pinilla coinciden, además, en la importancia que tienen las habilidades de comunicación y de venta y el trabajo en equipo. «Sin un equipo, un líder no es nadie. Si no confías en que el equipo va a ser capaz de responder, no lograrás tus objetivos», destaca el CEO de Asseco Spain.

«El líder no tiene por qué manejar los conocimientos técnicos al mismo nivel que su equipo», Miguel Mercado

En este sentido, Mercado destaca que cada vez es más frecuente encontrar perfiles directivos que, no contando con los conocimientos técnicos que pueden tener los miembros de su equipo, se desenvuelven a la perfección en la gestión. «El líder no tiene por qué manejar los conocimientos técnicos al mismo nivel. Tenemos programas de formación específicos en los que se muestran modelos de liderazgo con mentalidad digital, aunque no necesariamente cuenten con conocimientos digitales», asegura el director nacional de Randstad Professionals.