En una falsa plaza de pueblo, escenario de Hollywood, Elon Musk, considerado el mayor visionario de nuestros tiempos, explicaba en vaqueros y jersey a poco más de doscientos invitados su plan de energía limpia para “salvar el planeta”. El idolatrado empresario presentaba su nueva batería para el hogar, el Powerball2 (5.500 dólares) en el primero evento de Tesla y SolarCity.

A continuación, señaló los tejados de las falsas cazas de Universal City: se trataba de tejas solares, aunque nadie lo había notado, llamadas a poner patas arriba el concepto actual de placas solares, robustas y antiestéticas. Con la apariencia de un tejado convencional, y con cuatro modelos diferentes – color teja, beige, pizarra y gris -, la nueva creación de Tesla está hecha con celdas fotovoltaicas integradas en pequeñas tejas individuales. Además de estéticamente bellos, los techos solares de Musk ofrecen una resistencia mayor que los tradicionales, y son capaces de soportar fenómenos meteorológicos extremos.

“Si tienes una casa nueva o quieres renovar tu tejado, es el momento de optar por esta solución. Los barrios no solo serán más bonitos, sino también más limpios y eficientes; te beneficia tanto a ti como a tus vecinos”, explicó Musk. “Los próximos cinco millones de casas deberían incorporar esto. SolarCity nos permite ofrecer esta solución, más barata, más duradera y más fácil de instalar. No se me ocurre una solución mejor”.

Sin embargo, no se aventuró a dar cifras concretos en lo que a precio y fecha de salida al mercado se refiere. “Dependerá del tamaño de cada casa, no os lo puedo decir”, aseguró. Sin embargo, es casi seguro que las tejas fotovoltaicas tardarán en llegar a nuestro país: en primer lugar, porque están pensadas para el modelo de urbanización estadounidense de vivienda unifamiliar, y además por el Real Decreto que impone a los ciudadanos el pago de una tasa al Estado por cada KDh que genere.

A lo que sí puso fecha de comercialización fue a Powerball, su baterías para el hogar, que estará a la venta en diciembre, aunque con limitaciones. “Vamos a intentar hacer tantas como podamos, pero nos cuesta dar abasto. La demanda es alta, por lo que no produciremos a escala hasta el año que viene”, contó Musk.