Apple está dispuesto a darle un bocado a la tarta de WhatsApp. Los dispositivos de la tecnológica tienen una aplicacción nativa de mensajería instantánea, iMessage, que en lugares como España no goza de tanta popularidad como en Estados Unidos.

Para la mayoría de los usuarios españoles, el buzón de iMessage es donde reciben los SMS, pero pocos lo utilizan como canal de mensajería con otros usuarios de iPhone. La penetración de dispositivos Apple en el mercado español también es una de las claves: Android sigue siendo líder, con un 85,5% de dispositivos con este sistema operativo en el mercado en 2019.

El ‘handicap’ de iMessage en este escenario es que solo funciona como app de mensajería gratuita, sobre internet como Telegram o WhatsApp, con otros terminales Apple. Para que el usuario diferencie qué está utilizando la aplicación ofrece dos colores de mensaje: verde para los SMS, tarificados al coste de cada compañía telefónica, y azules, que se envían vía datos.

Arrebatarle la hegemonía a la aplicación de Facebook –con más de 2 millones de usuarios– es complicado, pero Apple trabaja en un cambio radical de iMessage.

El gigante tecnológico añadirá en su nueva actualización del iOS 15 nuevos aspectos que acercarían a la aplicación a una red social de mensajería instantánea. Lo que daría lugar a una lucha entre las dos empresas, recoge Bloomberg.

Apple tiene claro que iMessage tiene potencial para funcionar como alternativa a otras aplicaciones de mensajería instantánea como WhatsApp o Telegram. Muchos de los usuarios desconocen la versatilidad de la aplicación, con funciones ya comunes como los mensajes de audio o los stickers, además de la posibilidad de integrar otras aplicaciones en el canal de mensajería.

También han sonado rumores sobre la posibilidad de que Apple abriera su aplicación a otros sistemas operativos, incluido Android, pero por el momento la compañía ha descartado la posibilidad al considerar que tendría un impacto negativo.

Apple apuesta por la privacidad

Por el momento no hay más detalles sobre estos cambios, pero el planteamiento llega en un momento de tensión entre los de Cupertino y Facebook.

La empresa de California ha estado aplicando medidas más restrictivas para salvaguardar la seguridad de sus usuarios que la de Mark Zuckerberg. Por ejemplo, Apple exige a las empresas que expliquen qué tipo de datos recopilan en sus aplicaciones.

Es más, en la actualización del iOS 14 Apple requerirá a empresas como Facebook el permiso para rastrear a sus usuarios y ofrecer anuncios personalizados.

Por su parte, la respuesta de Facebook ha sido atacar a Apple alegando que estos cambios no buscan la privacidad del usuario, sino favorecer sus propios servicios digitales. Los de Cupertino ya han explicado que su aplicación no recopila ninguno de los datos que sí recoge Facebook.

A pesar de todo, estos cambios no se verán antes de septiembre de 2022, cuando se pongan a la venta los primeros iPhone que lleven el nuevo iOS instalado. Quizá un pequeño adelanto en junio, con la WWDC. Mientras tanto, habrá que esperar.