Empresas

La guerra que se esconde detrás del té frío en España

En su batalla con Nestlé —Nestea— por el mercado del té frío, Coca-Cola acaba de sellar una alianza con McDonald’s para que su marca —Fuze Tea— se beba en sus establecimientos en España

Botellas de Fuze Tea.
Botellas de Fuze Tea.

Nestea fue durante años una marca propiedad de Nestlé que se fabricaba y distribuía bajo el músculo comercial de Coca-Cola. Esa colaboración venía de la joint venture Beverage Partners Worldwide, creada para desarrollar bebidas listas para beber —especialmente Nestea— en Europa y Canadá. Pero en 2018 este acuerdo se disolvió con el argumento de que el mercado del té listo para beber había cambiado y Nestlé quería desarrollar Nestea de forma independiente.

En España el divorcio tardó más en hacerse visible en bares, supermercados y máquinas. Coca-Cola siguió vinculada a Nestea hasta finales de 2024, tras más de treinta años de colaboración. Fue en 2025 cuando Coca-Cola dejó de fabricar y distribuir Nestea y concentró su ofensiva en Fuze Tea, su nueva marca de té frío, que ya trabajaba a nivel mundial desde 2023.

Nestlé, para evitar que Nestea desapareciera de uno de sus mercados históricos, cerró un acuerdo con Damm, que desde 2025 fabrica y distribuye la marca en España, Andorra y Gibraltar. Por tanto, Nestlé conserva el nombre que muchos consumidores españoles identifican con el té frío desde los años noventa y Damm aporta la capacidad industrial y comercial para que siga vivo en el mercado.

Mientras, Coca-Cola conserva la fórmula original que había producido hasta entonces y la traslada a Fuze Tea. El segmento del té frío en España se ha acelerado justo cuando el mercado parecía reordenarse. En 2025, creció un 18% en volumen y en valor en España, y en el arranque de 2026 mantuvo incrementos cercanos al 20%.

Alianza con McDonald’s

Por ahora, Coca-Cola ha tomado ventaja en cuota de mercado. El último movimiento clave en España ha sido su alianza con McDonald’s para que Fuze Tea se convierta en la marca de té listo para beber en los más de 660 establecimientos de comida rápida en España.

Por su parte, Damm mantiene posiciones en esta guerra. Su acuerdo con Nestlé le permite aprovechar su capacidad industrial y de distribución con bebidas no cerveceras. La producción de Nestea se realiza en su planta de refrescos de Salem (Valencia), desde donde abastece España, Andorra y Gibraltar.

Además se posiciona como un salvavidas para Nestlé al permitirle seguir defendiendo una marca histórica sin el aparato comercial de Coca-Cola. La guerra, por tanto, nace de una ruptura internacional entre dos multinacionales, pero es española en su campo de batalla más visible, con un mercado que sigue creciendo y que se estima en más de 200 millones de euros.

Artículos relacionados