El príncipe Harry ha encontrado trabajo. El nieto pequeño de la reina Isabel II se convertirá en el director de impacto de BetterUp Inc, una startup de Silicon Valley que ofrece coaching y asistencia en salud mental.

Según el informe del Wall Street Journal Harry no asumirá un papel directivo, sino que aportará su opinión sobre “iniciativas que incluyen decisiones de estrategia de producto y contribuciones benéficas”, además de defender públicamente “temas relacionados con la salud mental”.

El director general de BetterUp, Alexi Robichaux, declaró al medio que el papel de Harry es “significativo y sustancial”.

Por su parte, Harry señaló que lo que más le llamó la atención de BetterUp “es que su misión para liberar el potencial de las personas de todo el mundo requiere de innovación, impacto e integridad”.

Comprometido con la salud mental

El miembro más polémico de los Windsor afirma haberse beneficiado personalmente del coaching proporcionado por su lugar de trabajo. “He descubierto que trabajar con un coach de BetterUp tiene un valor incalculable. Me asignaron un entrenador realmente impresionante que me ha dado un buen consejo y una nueva perspectiva”, defendió.

Harry siempre se ha mostrado abierto sobre sus problemas relacionados con la salud mental con la esperanza de crear conciencia sobre este tema que, a veces, resulta tan tabú.

En 2017, reveló que había sufrido ataques de pánico y sintió que su vida era un “caos total” durante años. En parte por la temprana edad –y la forma tan repentina– a la que perdió a su madre, Lady Di, con tan solo 12 años.

Harry reconoció que estuvo “muy cerca de un colapso total en numerosas ocasiones” y que hablar con terapeutas le ayudó mucho. “Tengo la intención de ayudar a crear un impacto en la vida de las personas”, dijo el príncipe Harry al Wall Street Journal. “El coaching proactivo ofrece un sinfín de posibilidades para el desarrollo personal, una mayor conciencia y una vida mejor en general”, finalizó.

Sus ingresos más allá de Palacio

Harry, de 36 años, reveló en la entrevista que concedió con su mujer Meghan Markle a Oprah Winfrey, que la Casa Real les retiró la asignación una vez dejaron ser miembros de Buckingham. El duque de Sussex comentó que el matrimonio pudo instalarse en California gracias, en parte, a la herencia que recibió de su madre.

“No habría salido adelante sin eso”, comentó Harry a Winfrey , y añadió: “Sólo necesitaba el dinero para pagar la seguridad necesaria para mantener a mi familia a salvo”.

Sin embargo, su patrimonio también lo conforman el salario que Meghan ganó como actriz y los contratos millonarios que ha firmado el matrimonio con Spotify y Netflix.

En total unos 200.000 millones de dólares, según el portal Celebrity Net Worth, a los que habrá de sumarse el dinero que le paguen a Harry en su  nuevo empleo.