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Amancio Ortega y Navantia salen de Enagás Renovable tras su venta al fondo Ardian

El fondo Hy24 toma el control de la filial de Enagás, valorada en 120 millones, en una operación que marca un cambio de etapa en el desarrollo del hidrógeno renovable en España.

Amancio Ortega. Foto: Getty.

El mapa de la transición energética en España sigue reordenándose. Enagás ha cerrado la venta de una participación mayoritaria en su filial Enagás Renovable al fondo Hy24 –vehículo impulsado por Ardian– en una operación que marca la salida de Amancio Ortega y Navantia de este proyecto centrado en el hidrógeno verde.

La transacción, que valora la compañía en 120 millones de euros, supone que Hy24 pase a controlar el 80% del capital. Enagás, por su parte, reduce su posición al 20%, mientras que Pontegadea –el brazo inversor del fundador de Inditex– y Navantia abandonan definitivamente el accionariado tras desprenderse de sus participaciones del 5% cada una.

Más allá del movimiento financiero, la operación refleja un cambio de fase en el desarrollo del hidrógeno renovable en Europa. Enagás impulsó esta filial como palanca para acelerar una tecnología aún incipiente, pero que ahora entra en una etapa de mayor madurez y necesidad de capital especializado.

Del impulso inicial a la consolidación industrial

Durante los últimos años, Enagás Renovable ha funcionado como un laboratorio estratégico para explorar el potencial del hidrógeno y el biometano en España. Sin embargo, el contexto ha cambiado. El desarrollo de esta tecnología se está acelerando a lo largo de toda su cadena de valor, lo que exige nuevas estructuras de inversión y mayor escala.

Ahí es donde entra Hy24, un fondo especializado en infraestructuras de hidrógeno con respaldo internacional. Su entrada mayoritaria apunta a una fase más industrial y menos experimental, en la que el foco pasa de la exploración a la ejecución.

Para Enagás, la operación también responde a una lógica regulatoria. La compañía está liderando el despliegue de la red troncal de hidrógeno en Europa, lo que obliga a reforzar la separación entre actividades reguladas y no reguladas. La desinversión parcial en su filial encaja así en su hoja de ruta estratégica 2025-2030.

Una salida con impacto positivo

En términos financieros, la operación tendrá un efecto favorable inmediato para Enagás, que estima un impacto positivo de alrededor de 9,5 millones de euros en su beneficio neto de 2026. No se han detallado, en cambio, los retornos obtenidos por Pontegadea o Navantia.

La salida de Amancio Ortega –a través de Pontegadea– no implica, sin embargo, una retirada del grupo en el sector energético. El holding continúa siendo uno de los principales accionistas privados de Enagás, manteniendo una posición estable en una compañía clave para la infraestructura energética española.

El papel de Europa y el capital internacional

La operación también subraya el creciente peso del capital internacional en la transición energética europea. Ardian, a través de Hy24, refuerza su apuesta por el hidrógeno como vector clave para la descarbonización, en un momento en el que Europa busca acelerar su autonomía energética.

El movimiento encaja con una tendencia más amplia: el paso de proyectos impulsados por actores locales a plataformas respaldadas por grandes fondos globales capaces de asumir inversiones a largo plazo.

Un sector que entra en nueva fase

La salida de socios industriales y financieros en esta etapa no debe leerse como una retirada, sino como una evolución natural del sector. El hidrógeno renovable deja atrás su fase más experimental y comienza a configurarse como una infraestructura energética real.

Y en ese tránsito, el capital, la regulación y la escala pasan a ser tan importantes como la innovación.

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