Desde EasyJet se justifican tales resultados por el entorno operativo difícil en el que ha trabajado las aerolíneas europeas en los últimos meses: la huelga de controladores franceses, el mal tiempo o el trágico golpe de EgyptAir han sido decisivos. Por otro lado, la venta de billetes de avión a precios más bajos buscando la optimización del vuelo y un mayor rendimiento también ha sido un factor clave en las cifras definitivas.

Ese impacto negativo se traduce en una reducción del 1,6% en sus ingresos medios que se estima puedan verse agravados aún más por la incertidumbre económica que ha supuesto la confirmación del ‘Brexit’ británico. Los costes finales también se verán afectados en el futuro más cercano por la evolución de los precios en el combustible, así como por el ajuste definitivo en los tipos de cambio. Aunque tiene planeado aumentar su oferta de vuelos para la temporada veraniega, EasyJet ya se adelanta a un inferior volumen de ingresos.