El año del covid también pasa factura a Repsol. La energética ha registrado unas pérdidas de 3.289 millones por el impacto de casi 3.900 millones en la valoración de sus inventarios y por el ajuste del valor de activos en la división de ‘Upstream’ (Exploración y Producción).

La crisis generada por la pandemia provocó un desplome casi sin precedentes en el precio de crudo y del gas. La cotización media del crudo Brent cayó un 35%, con mínimos que llegaron a 15 dólares por barril en abril, mientras que la del gas Henry Hub bajó un 19% en 2020. El colapso de la demanda ha tenido un impacto negativo de 978 millones en los inventarios de la compañía, como señala Repsol en el informe de resultados enviado este jueves a la CNMV.

Pese al complejo escenario, la compañía ha logrado un resultado neto ajustado de 600 millones. Como indica Repsol, este dato mide específicamente el desempeño de los negocios de la empresa. En un año complicado como ha sido 2020, la energética “priorizó la continuidad de su actividad a pesar de la caída de la demanda y consciente del carácter esencial de sus productos y servicios”, explica. El resultado neto ajustado es un 70% inferior al alcanzado en 2019, pero muestra el aguante del negocio de la energética en un año tan complejo.

“En 2020 hemos afrontado un escenario sin precedentes y puesto las bases del futuro de la compañía. Hemos demostrado de nuevo la solidez de nuestro proyecto, desempeñado un papel de servicio público esencial y ratificado una vez más que somos una empresa útil para la sociedad”, afirma el consejero delegado de la energética, Josu Jon Imaz. “La industria ha demostrado que forma parte de la columna vertebral de la economía española y es uno de sus principales motores. Como tal, su papel en la recuperación de la crisis es fundamental, como también lo es para contribuir a un mundo más descarbonizado, usando todas las tecnologías disponibles”.

Junta y dividendo

El consejo ha convocado la Junta General de accionistas para el próximo 26 de marzo. En la cita propondrá el abono de un dividendo complementario de 0,30 euros brutos por acción con cargo a los beneficios de 2020 que se pagará en julio.

Además, se propondrá el reparto de otro dividendo asimilable al tradicional pago a cuenta del ejercicio 2021 de 0,30 euros brutos por acción. Esta distribución será efectiva en enero de 2022.