La empresa de juguetes Imaginarium ha confirmado a la representación de los trabajadores que solo mantendrá dos establecimientos abiertos: su tienda de Ingenio en Málaga y la de Aragonia en Zaragoza. Además, despedirá a 119 de sus 144 empleados.

Los sindicatos insisten en la necesidad de una explicación de la documentación presentada, y en particular sobre la situación del concurso de acreedores, el acuerdo de refinanciación, el plan de viabilidad que permita la continuidad de la actividad, el abono de las nóminas del mes de febrero y la fecha de ejecución de los despidos.

La secretaria general de la Federación de Servicios de CCOO-Aragón, Marta Laiglesia, ha señalado en declaraciones a Europa Press, que el plan de viabilidad presentado por la empresa no garantiza la continuidad del negocio. Ha subrayado que se evidencia la falta de liquidez de la juguetera para afrontar los pagos.

Laiglesia ha tildado la situación de “inquietante” y ha lamentado que, en plena negociación del ERE, la empresa ya se haya puesto a cerrar tiendas, lo que hace que cueste mucho creer en la viabilidad de su proyecto.

En este contexto, ha insistido en que, desde el sindicato, lo que solicitan es que la empresa “cumpla la ley” y pague el salario y el finiquito a sus trabajadores, es decir, lo que les corresponde por ley: “Imaginarium debe asumir su responsabilidad y no trasladarla a las arcas públicas para que asuma el pago Fogasa”.

Laiglesia ha lamentado que este lunes fue el último día que abrieron la mayoría de las tiendas, y que aunque la empresa dijo en un primer momento que mantendría algunas hasta final de mes ha dudado que esto vaya a ser así.

Negociando un ERE

Imaginarium planteaba a finales de enero un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que supondría el despido de 125 personas del total de 144 empleados que tiene la compañía en España. En cuanto al número de establecimientos, se dijo que la juguetera aragonesa podría mantener cinco de sus tiendas.

Estos datos los facilitaba Laiglesia, que apuntaba su desconocimiento sobre el número de tiendas que la marca tiene en España porque “están cerrando sobre la marcha“.

La empresa se comprometía entonces a presentar un plan de viabilidad y a pagar las nóminas de enero y febrero, lo que la secretaria general de la Federación de Servicios de CCOO-Aragón ponía en duda: “lo mismo dijeron en el anterior ERE y no pagaron los salarios de agosto de la gente que salió”.