España se ha posicionado en 2020 como uno de los países más atractivos para los inversores chinos. Su gasto a nivel nacional aumentó un 362%, hasta alcanzar los 370 millones de dólares (305 millones de euros), frente a los 80 millones (66 millones de euros) registrados el ejercicio anterior, según datos de Baker McKenzie.

No obstante, su inversión a nivel global ha sido de 29.000 millones de dólares (23.912,7 millones de euros), experimentado una caída del 45% en comparación a 2019, alcanzando así el nivel más bajo desde 2008.

En Europa esta cifra también se ha visto reducida en 2020, continuando con su trayectoria descendente de los últimos años, hasta los 7.500 millones de dólares (6.185 millones de euros), frente a los 13.400 millones (11.050,5 millones de euros) anotados en 2019.

Ni la pandemia ni la incertidumbre provocada por la COVID-19 han ganado la batalla a la inversión china en España, impulsada principalmente por la toma de una participación por parte de la compañía China Railway en Aldesa, valorada en 277 millones de dólares.

Estos son los grandes inversores chinos con intereses en España:

Jack Ma, fundador de Alibaba, apostaba por el mercado español en agosto de 2019 con la apertura de su primera tienda física AliExpress en Europa. Xanadú fue el centro comercial madrileño elegido para su estreno en el Viejo Continente.

Orient Hontai Capital, el primer grupo de capital privado de China, formalizó en junio de 2018 la compra del 53,5% de Imagina Media Audiovisual (Mediapro), tras adquirir las participaciones de Torreal (22,5%), Televisa (19%) y Mediavideo (12%) por 1.016 millones de euros. 

En diciembre de 2017, ACS, presidida por Florentino Pérez, cerró la venta de de su filial de servicios medioambientales Urbaser a China Tianying (CNTY) por algo más de 2.000 millones de euros entre el pago en metálico y la deuda. El precio de compraventa exacto no trascendió, aunque se supo que osciló entre 1.164 millones y 1.399 millones. Este mes de enero se ha conocido que la compañía la habría puesto en venta, según publica la Agencia EFE. Su precio podría alcanzar los 2.400 millones de euros al haber optado por deshacerse del 100 % de la empresa tras no haber encontrado un socio financiero minoritario al que venderle entre un 20 % y un 30 % de su participación para reducir deuda y explorar la compra de nuevos activos. 

Por su parte, la multinacional china Bright Food, propietaria de General Markets Food Ibérica (GM Food), se hizo con Miquel Alimentació Group en 2015 por 110 millones de euros. El pasado mes de julio se hacía pública su intención de venta.

Guo Guangchang, presidente de Fosun International Limited, adquirió Thomas Cook en julio de 2019. El operador turístico, socio de referencia en España de hoteleras como Lopesan, es pionero del paquete turístico en Canarias junto a Preussag, ahora TUI.

Wang Jianlin, presidente de Wanda Group, se hizo con el Edificio España en la primavera de 2014 pero se deshizo de él a los tres años, en 2017, después de que el Ayuntamiento de Madrid le impidiera realizar las obras que pretendía por considerar el edificio patrimonio histórico. Por otra parte, el empresario fue dueño del 17% del Atlético de Madrid, pero en 2018 vendió sus acciones al multimillonario israelí Idan Ofer.

Las empresas públicas, también objetivo de la inversión china

Más allá de empresarios conocidos como estos, el propio gobierno chino también es un fiel inversor en Europa y en España. En el último año se han cerrado varias operaciones, sobre todo en sectores estratégicos como la energía y las infraestructuras. 

El año 2020 arrancó con la compra que realizó China Energy Engineering Corporation (CEEC), el conglomerado energético estatal, de Empresarios Agrupados Internacional. Esta empresa es una de las principales ingenierías especializadas en el negocio de la energía nuclear, termoeléctrica y renovables y estaba participada por Técnicas Reunidas, Iberdrola y Naturgy, además de Ghesa Ingeniería.

Ese mismo mes, esta compañía, considerada uno de los mayores grupos de construcción del mundo con sede en Pekín, cerró un contrato para construir 66 plantas solares fotovoltaicas con una capacidad instalada de 137 MW para Geelong Group.

A principios de mayo de 2020, tras cuatro meses de negociaciones, China Railway Construction Corporation (CRCC) firmó la adquisición del 75% de Aldesa. Otro de los brazos inversores del gobierno chino con presencia en España es China Road & Bridge Corporation (CRBC). La empresa se hizo con el 67% del capital del Grupo Puentes y Calzadas en junio del pasado año.