Comunicar sin personalizar. Hablamos de ese tipo de gente que nunca te escribe y cuando lo hace es como si estuvieras suscrito a una newsletter, porque en tu mensaje lo mismo que le ha enviado al resto de contactos pero intercambiando su nombre por el tuyo. Está bien tener plantillas por ahorrar de tiempo, pero hay que personalizar un poco los mensajes, no sólo cambiando el nombre de la persona a la que te diriges. No seas cutre.

No interactuar. Aquí entra esa clase de gente que te agrega a LinkedIn y nunca sabrás por qué. Nunca te escribieron para agradecerte que aceptaras la solicitud, algo entendible, pero tampoco interactúan jamás con ninguna de tus publicaciones, ¿serán robots? No, son personas que no saben hacer networking y piensan que sólo se trata de tener muchos amigos en LinkedIn. Un gracias de vez en cuando o un “qué interesante (sincero), comparto” siempre son bienvenidos.

Hablar de citas que nunca suceden (ni sucederán). Es como esos conocidos a los que te encuentras por la calle y te dicen “habrá que quedar”, aceptas y nunca os llamáis y así sucesivas veces (en el caos de los conocidos, hasta años). Si sabes que no puedes/quieres, no conciertes citas por quedar bien, porque si alguien de verdad quiere mantener una reunión, que lo ignores o le digas “a la vuelta de vacaciones” y luego canceles la cita, le molestará.

Deber favores. Es mejor poner una excusa o, en el peor de los casos, ignorar, que prometer y no cumplir. Esto sucede sobre todo a la hora de presentar unas personas a otras. Antes de responder con inmediatez y sin pensar, párate, mira tu agenda y sopesa si de verdad puedes cumplir con aquello que te están solicitando. Deber favores está muy feo y seguro que a ti tampoco te gusta que te prometan cosas que no harán, pues no lo hagas tú. Sencillo.

Pedir/preguntar algo a todo el mundo. Hay personas que sólo aparecen cuando necesitan algo y esto puede colar una vez, pero cuando es un comportamiento reiterado, especialmente si esa persona nunca devuelve la ayuda que los demás le prestan, la gente acaba por ignorarla. No seas el pesado de turno ni marees a todos tus contactos cada vez que tengas una duda o necesites algo. Es preferible que escribas a unos pocos cada vez o busques información antes.