El metaverso se está convirtiendo en un entorno hostil para Meta. Desde 2020, esta apuesta por los entornos digitales inmersivos ha dejado de ser rentable, con pérdidas acumuladas que ascienden a 73.000 millones de dólares. Ante este escenario, la compañía liderada por Mark Zuckerberg ha decidido reajustar su estrategia mediante el despido de más de 1.000 empleados de Reality Labs, lo que equivale a cerca del 10 % de la plantilla de esta división. Solo en el tercer trimestre de 2025, la unidad registró pérdidas de 4.400 millones de dólares, con unos ingresos muy por debajo de las previsiones, una situación que ha acelerado el giro estratégico de Meta hacia la inteligencia artificial y el desarrollo de dispositivos más ligeros y prácticos.
Estos recortes coinciden con el cierre de Horizon Workrooms, el servicio de reuniones de trabajo en realidad virtual que Meta lanzó en 2021 como una de las grandes promesas del metaverso. La aplicación dejará de estar disponible a partir del 16 de febrero y toda la información asociada será eliminada, aunque los usuarios podrán descargar sus datos antes de esa fecha. El bloqueo de Workrooms como app independiente también encaja con la decisión de Meta de querer concentrar todos sus esfuerzos y recursos en la plataforma social Meta Horizon.
El cierre de este servicio supone un golpe simbólico para la visión inicial de Zuckerberg, que imaginaba entornos virtuales inmersivos como el futuro del trabajo y la colaboración. Aunque la empresa defiende que Workrooms ayudó a demostrar el potencial de Meta Horizon, reconoce que ahora priorizará herramientas más flexibles, recomendando alternativas como Microsoft Teams, Zoom o Arthur dentro de su ecosistema. Además, Meta dejará de vender servicios y dispositivos de realidad virtual orientados a empresas a partir de febrero, manteniendo el soporte solo para clientes actuales hasta 2030.
La reestructuración de Reality Labs también ha implicado el cierre de varios estudios de desarrollo de videojuegos y aplicaciones de realidad virtual, como Twisted Pixel, Sanzaru Games y Armature. Aunque Meta sigue liderando el mercado de cascos de realidad virtual con una cuota cercana al 73 %, la compañía asume que la adopción masiva del metaverso no ha llegado y que el futuro inmediato pasa por productos más prácticos y cercanos al uso cotidiano.
Las esperanza de Meta
Sin embargo, no todo son malas noticias para Meta. En contraste con el retroceso del metaverso, las gafas inteligentes Ray-Ban Meta se han convertido en el gran punto fuerte de la división. Este producto, que combina cámaras y funciones de inteligencia artificial en un formato convencional, ha logrado una acogida mucho más positiva que los visores de realidad virtual. Desde su lanzamiento en 2023 se han vendido más de dos millones de unidades, con una demanda tan alta que Meta ha tenido que priorizar el mercado estadounidense y retrasar su expansión internacional.
Ante este éxito, EssilorLuxottica, fabricante de Ray-Ban, está ampliando su capacidad de producción para alcanzar hasta 10 millones de gafas a finales de 2026. Meta también ha presentado recientemente las Ray-Ban Display, sus primeras gafas con pantalla integrada, reforzando su apuesta por los wearables con IA. La compañía reconoce abiertamente que está trasladando inversión y equipos desde el metaverso hacia este tipo de dispositivos, que considera clave para su crecimiento futuro.

Todo tiene que cambiar para seguir funcionando. Así, la gran visión del metaverso que dio nombre a Meta comienza a diluirse. Sin abandonar del todo estos proyectos, la empresa de Zuckerberg redefine prioridades tras años de pérdidas, apostando ahora por la inteligencia artificial y por productos que encajan mejor con las necesidades reales del mercado y prometen un camino más sostenible y rentable para la compañía.
