Consejos para lidiar con un jefe temperamental

Observa sus patrones. Aunque se te haya pasado por la cabeza echar un calmante en el café de tu jefe, lo cierto es que esta no es la solución más adecuada (especialmente a nivel legal). Es mucho más sencillo observar qué cosas son las que suelen propiciar en tu superior esos cambios de humor que os traen a todos de cabeza.

Consejos para lidiar con un jefe temperamental

Limita las interacciones si tu no está de humor. Si el horno no está para bollos, lo mejor será que desaparezcas de su vista. No obstante, como esto no es siempre posible, más aconsejable será que le dirijas la palabra lo menos posible y en caso de verte obligado, hacerlo de la forma más sosegada y positiva posible.

Consejos para lidiar con un jefe temperamental

Mantén la calma. Aunque tu jefe esté insoportable, no debes perder ni la calma ni la cordura. Sí, sabemos que a veces es complicado, pero si te pones a tu altura, lo que es un simple cambio de humor puede acabar convirtiéndose en una discusión. Además, una disputa puede afectar a la productividad y eso siempre será, no te quepa duda, culpa del empleado.

Consejos para lidiar con un jefe temperamental

Asegúrate de que lo que falla no es tu percepción. Quizá estés pasando una mala racha y tu susceptibilidad sea mayor que otras veces, y esto combinado con el temperamento de tu jefe puede hacerte verlo como un tirano. Asegúrate de si la situación es sólo culpa suya o tu estado anímico también tiene algo que ver.

Consejos para lidiar con un jefe temperamental

No lo tomes como algo personal. La mayor parte de los jefes temperamentales no dicen las cosas con ánimo de ofender a los empleados en sí, sino que sueltan una retahíla de cosas a veces provocada por la propia tensión. Trata de no tomarte sus broncas como ataques personales, sino como cuestiones laborales.

Consejos para lidiar con un jefe temperamental

Documenta todo lo que puedas. A fin de poder demostrar que tu jefe no lleva razón si las cosas se ponen feas, guarda todas las pruebas que tengas de sus momentos cumbre de su temperamento: e-mail, mensajes de WhatsApp, recibos, etc. Todo lo que pueda demostrar que se equivoca, guárdalo.

Consejos para lidiar con un jefe temperamental

Observa cuándo es el mejor momento para hablar. Posiblemente, diez minutos antes de acabar la jornada no sea el mejor momento para ir a hablar con tu jefe. Si lo has hecho una vez y sabes que le pone de mal humor, trata de buscar otro momento la próxima vez. Todo es cuestión de observarlo.

Consejos para lidiar con un jefe temperamental

Si los cambios de humor son reiterados, háblalo. El temperamento de un jefe puede acabar por afectar demasiado a los empleados y eso hay que evitarlo. Quizá tu jefe no sea consciente de cómo su carácter afecta al equipo, así que si la situación comienza a ser insostenible, trata de comentárselo o dejarlo entrever.

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