Los días previos a la glamurosa noche de los Oscar, Forbes USA entrevistó a la persona que está detrás de este evento hollywoodiense, Louis J. Horvitz. En Estados Unidos, Horvitz es un héroe de la televisión en directo. Ha dirigido 12 veces los Oscar, 17 veces los Emmys y ocho veces los Grammys. Pero este maestro de la pequeña pantalla se matriculó hace 53 años en UCLA para convertirse en un abogado. “Elegí estudiar la ley porque pensaba que así haría dinero sin necesidad de ser médico”, dice la leyenda de los Emmys. No fue hasta que se tropezó con el hall de teatro cuando descubrió un nuevo mundo. “Había cámaras, luces, gente bailando, música… y me dije ‘he encontrado mi casa’”, recordó Hervitz.

Con esto, quiero decir que hay un trabajo soñado para cada uno, pero hay que saber buscarlo. Por ejemplo, ¿qué son exactamente los “estilistas de comida”? Básicamente las personas encargadas en convertir las hamburguesas de Mcdonalds en algo irresistible y comercial. ¿Cómo lo hacen sin cambiar sus ingredientes? ¿Puedes hacer una carrera lucrativa con eso?

Pero, ¿te imaginas que tu trabajo consista en viajar? Puedes ser un asistente de movilidad, algo cada vez más común en las empresas que no dejan de expandir sus negocios. Este trabajo consiste en acompañar a las personas que van de un lado para otro del mundo, enseñándoles las culturas o sirviéndoles de traductor. O dentro de este afán viajero, también está la posibilidad de poner en práctica tus habilidades artísticas. Conviértete en un ‘Greensman’, una persona experta en manejar la naturaleza y crear mundos nuevos para sets de cine.

Salirte de lo convencional no es nada fácil. Es posible que el trabajo de tus sueños simplemente no exista, pero que necesite de tu habilidad para que empiece a formar parte de los empleos “más deseados”. La idea es tener la mente abierta y estar atentos de lo que la gente dice de su trabajo. Puede que haya una necesidad que suplir y que solo tú sepas cómo ayudar.