Muchas de las conversaciones del estudio giraban en torno a la importancia de la apreciación real y del poder que tienen en la transformación de las culturas y en la creación de espacios que se desarrollan con el trabajo en equipo y la innovación. Pero las misiones de diferentes empresas pueden variar enormemente. Así que en ese sentido, para alcanzar el cambio cultural y una apreciación significativa, no tiene que haber una misma fórmula para todos: las personas que trabajan en la construcción no tienen por qué querer se apreciadas de la misma manera que las personas que trabajan en sanidad.

Lo único común es que la apreciación siempre es necesaria y el cambio cultural puede ocurrir en cualquier lugar. ¿Por qué? Porque las empresas de hoy en día son dirigidas por los empleados e impulsadas por ellos. El talento dentro de ellas es su mayor atractivo y varios estudios han dejado claro que la apreciación por un gran trabajo y la adaptación a la cultura son componentes vitales de felicidad y de éxito en el trabajo. De hecho, la apreciación es tan importante que muchos empleados dejan sus trabajo cuando sienten que no son reconocidos por sus esfuerzos y resultados.

Si quieres mantener el mejor talento y atraer a los mejores candidatos, ponte en la piel de las personas que trabajan a tu alrededor y construye una cultura atractiva. Un enfoque en el reconocimiento no solo crea una “cultura de la felicidad”, sino que también tiene un impacto directo en el resultado final.