Dos meses después de que el gobierno indio haya relajado en cierta medida las fuertes restricciones sobre las marcas extranjeras, Apple aprovecha el tirón y se atreve con India en su conquista imparable del mercado asiático. Un terreno pantanoso teniendo en cuenta de la empresa fundada por Steve Jobs no llega al 2% de participación en el mercado de teléfonos avanzados del país, que se encuentra monopolizado por marcas más baratas.

No obstante las previsiones de la firma de investigación Strategy Analytics indican que en poco tiempo India superará a Estados Unidos convirtiéndose en el segundo mercado mundial para los teléfonos inteligentes en 2017, lo que convierte el país en un nicho muy atractivo para el gigante tecnológico, especialmente frente a las caídas de ventas de iPhone registradas los últimos meses. Además, cuenta con una población de más de 1.200 millones de personas de los cuales tan sólo 250 millones tienen móvil (cifra que, según las previsiones se habrá multiplicado en 2018) y una economía en crecimiento imparable.

Además de tiendas propias, algunas fuentes señalan que Apple podría establecer también algunas fábricas de smarthpones en India. De hecho Foxconn, el fabricante taiwanés que se encarga de la producción de gran parte de los iPhone ya anunciado su intención de comenzar a fabricar también en este país.