En la rueda de prensa anual de resultados, Botín ha afirmado que contrató el pasado mes de octubre la cuenta que remunera con hasta un 3% un importe máximo de 15.000 euros y que distribuye acciones de la entidad si se cumplen determinadas condiciones de vinculación.
Ahora bien, ha admitido que no cumple con el requisito de domicialización de recibos necesario para percibir una acción, razón por la que ella no ha aparecido como beneficiaria de títulos en los registros de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).
En este sentido, Botín ha admitido que la domicialización de recibos la tenía “en otro banco”, sin llegar a desvelar en qué entidad, y ha confiado en que recibirá en un mes la acción contemplada en el programa de la ‘Cuenta 1,2,3’. “No me ha dado tiempo”, ha esgrimido.
Preguntada por si tenía una cuenta en la entidad que preside, Botín ha admitido sin ambages que hasta ahora su “banco principal” no era el Santander, para después aclarar que desde el pasado mes de octubre realiza “pagos y cobros” con la entidad. Al respecto, ha agregado que trabajaba más “con otro banco”, sin ser más explícita.
Fuentes oficiales del Santander han matizado que cuando la presidenta hablaba de que Santander no era su entidad “principal” se refería a Santander España, ya que Botín sí tenía cuenta en otra entidad del grupo.
Ana Botín ha comparecido ante los medios de comunicación junto al consejero delegado del Santander, José Antonio Álvarez, quien ya ha recibido varias acciones vinculadas a la ‘Cuenta 1,2,3’.