Presta atención a los detalles de la vida de aquellos que te rodean

Cuando te acuerdas de cosas como el cumpleaños, sus aficiones o el nombre de sus familiares, la capacidad para tener un impacto positivo sobre esas personas aumenta enormemente. La otra persona se siente importante, valorada y trata de hacer que te sientas igual, por eso no tendrá problema en ayudarte a avanzar. Herramientas como las redes sociales ayudan mucho en este aspecto, se puede tomar nota fácilmente.

Conecta personas compartiendo tu red

Estar dispuesto a presentar a personas que conoces entre sí y que pueden servirse de ayuda es beneficioso también para ti. Las personas que conecten valorarán tu ayuda y posiblemente hagan lo mismo contigo, por lo que tu red se expandirá cada vez más y tendrás una agenda bastante útil con unos contactos que te valoran.

Trata de inspirar en vez de motivar solamente

Se puede motivar a alguien simplemente con un aumento de sueldo, pero a veces ese tipo de motivaciones materialistas no duran mucho, por ello es mejor inspirar. Inspira confianza, amabilidad, aprecio. Que alguien se sienta bien trabajando contigo es mejor a que trabaje solamente por una motivación pecuniaria o de cualquier otro tipo estrictamente laboral.

Haz críticas constructivas y respetuosas

Es complicado criticar sin herir la sensibilidad de los demás, pero no es imposible. Para ello necesitarás observar las reacciones de la persona en cuestión, mucha empatía, tacto y, sobre todo, mucho respeto y objetividad. A la larga, las personas agradecen este tipo de ayuda y la retroalimentación que te den después a ti será más valiosa y sincera, por lo que también te servirá de ayuda y para crecer como profesional. Evita las mentiras piadosas.