Es importante asegurarse de que todos los empleados tengan un documento de metas y objetivos a conseguir, para facilitar las conversaciones entre empleados una vez surjan nuevos proyectos o acciones. También es fundamental tener en cuenta en qué condiciones trabajan tus empleados. Hay que asegurarse de que trabajen las horas razonables por semana (40-50 horas semanales es un tiempo razonables, más de 60 es excesivo y una semana laboral de 70 horas equivale a trabajar los siete días 10 horas. Piénsalo). El sentido común debe decirte que no es saludable.

Como gerente, también es clave convertirse en un modelo a seguir cuando se trata de “desconectar” del trabajo. Evita el envío de correos electrónicos o textos a altas horas de la noche. Demuestra que realmente crees en la importancia de que todos los empleados (incluido tú) tienen que vivir una vida que permite tiempo para el trabajo, tiempo para el sueño y tiempo para las actividades fuera de las horas de trabajo. Todo el mundo necesita tiempo para relajarse y recargar las pilas. Por tanto, anima a los empleados a coger los días de vacaciones y ofrece una flexibilidad laboral que permita a las personas aprovechar las horas en las que son más productivos (siempre y cuando no interfiera con el funcionamiento normal de la empresa).

Si no ves nada de esto factible, quizá tengas a tu equipo saturado de trabajo. En ese caso, aquí hay ocho señales que debes identificar:

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