Grifols ha vivido un momento inevitable en toda empresa familiar, la sucesión en el mando de la compañía. El consejo de administración de la farmacéutica catalana ha aprobado por unanimidad el plan propuesto por Víctor Grifols Roura, presidente y consejero delegado (CEO) de la firma, para ceder estos puestos a su hijo, Víctor Grifols Deu y su hermano, Raimon Grifols.

Víctor Grifols no se desvinculará de la empresa, ya que se mantendrá como presidente del consejo de administración con carácter no ejecutivo. “El tiempo pasa para todos y yo siento que ha llegado el momento para pasar mi responsabillidad ejecutiva a una nueva generación que sé que está muy bien preparada”, ha señalado el primer ejecutivo del grupo en una carta a la plantilla.

Grifols obtuvo un beneficio de 401,6 millones de euros entre enero y septiembre, un 18,5% más que en el mismo periodo de 2014, debido sobre todo al negocio estadounidense de la farmacéutica catalana. Estos resultados han permitido a la empresa repartir un dividendo de 119 millones de euros.