Según ha informado Samsung en un comunicado, el presidente de la compañía, Lee Kun-hee, ha fallecido este domingo a los 78 años en Seúl. Kun-hee llevaba hospitalizado desde 2014, cuando sufrió un infarto.

El fallecimiento de Kun-hee, cuya fortuna personal es de 20.900 millones de dólares, abre la puerta a una posible reestructuración del conglomerado. Lee Kun-hee poseía el 4,18% de los títulos de Samsung Electronics y el 20,7% de las de la aseguradora Samsung Life, el mayor accionista en Samsung Electronics.

Según el comunicado emitido por la compañía coreana, “el presidente Lee fue un auténtico visionario que transformó Samsung de una empresa local en un innovador líder mundial y una potencia industrial […] Su declaración de 1993 sobre la ‘Nueva Gestión’ fue el conductor que motivó la visión de la compañía para fabricar la mejor tecnología que contribuyera al avance de la sociedad global”.

Lo que vaya a ocurrir con la fortuna de Kun-hee es determinante, ya que el volumen del negocio mundial de Samsung equivale al 20% del PIB de Corea del Sur, la duodécima economía mundial.

El fallecido deja tres hijos, de los cuáles únicamente Lee Jae-Yong es varón. Jae-Yong, vicepresidente de Samsung Electronics, se ha visto implicado en un escándalo legal relacionado con la fusión de dos filiales de Samsung que le permitieron adquirir más poder al frente de Samsung Electronics, la principal compañía del conglomerado. El posible heredero se vio condenado a la cárcel en un caso de corrupción que terminó con la caída de la entonces presidenta surcoreana, Park Geun-hye, aunque un tribunal posteriormente rebajó y suspendió su pena de cinco años de prisión tras absolverle de algunos de los cargos.