Los principales acreedores de Abengoa son Santander, CaixaBank, Bankia, Popular y Sabadell. Gonvarri les ha solicitado alrededor de 1.000 millones de euros para cubrir las necesidades de liquidez. Es previsible que estas entidades financieras pidan al nuevo inversor que avale a la compañía a cambio de prestarle el dinero y no es descartable la participación del Instituto de Crédito Oficial (ICO) en el rescate.

Una vez quede desbloqueado el préstamo, la empresa dará luz verde a su ampliación de capital. En esta operación, Gonvarri pretende invertir un total de 350 millones de euros, por los que recibirá un 28% de los derechos de voto. Su intención es colaborar en proyectos relacionados con la energía solar.

Abengoa, que presenta resultados esta semana, verá como los Benjumea cedan el control del grupo al nuevo socio. La deuda de la empresa de ingeniería y energías renovables alcanzaba en junio los 6.000 millones de euros.